jueves, 3 de mayo de 2012

PERASHIOT AJARE MOT - KEDOSHIM, PESAJ SHENI Y LAG BAOMER: en este mundo no existe el pago por los preceptos


בס"ד
Sino puede visualizar correctamente este envìo, accede a nuestro Blog: http://torahdesdebarranquilla.blogspot.com/ 

 PERASHOT  AJARE MOT - KEDOSHIM
        ( DESPUES DE LA MUERTE - SANTOS SEREIS )
Tercer Libro de la Torá:  Vaikrá/Levítico  16:1-20:27
    Haftara: 
Ashkenazi:   Amós 9:7-15.
Sefaradi : Iejezkel 20:1-20. 

Este Envio de Torah Semanal esta : 
Dedicado a la Refua shelema  
( curación completa) de:
HARAV AVRAHAM NISSIM BEN JAVA SHLIT''A
MARAN HAGAON HARAV YOSEF SHOLOM BEN JAIA MUSHKA ELYASHIV SHLIT"A.
Maria Fernanda Bat Dayan Cobos
 SRA.RIVKA BAT SARA IMENU
Sra Maria Bat Lola
Sra Aylin Bat Olga
Sra. Leah Zehara bat Miriam
Sra.Rujama Bat Clemencia
Sra.Rina bat Clemencia
Sra.Clemencia bat Tana
Sra.Mayo Bat Tana
Sra Jaya Bat Shira
Sra Maria Barrerio
Sra Mijal Ruby Bat Marlen
Sra Hanna Bat Malka
Sra. Graciela Arenas
Sra. Mariela Barreiro
Sra. Maria Delgado
Angela Bat Orly
Sra. Aylin Bat Aylin
Sra. Nurys Bat Aylin
Sra Nahomi Bat Maria Teresa
Sra. Olga Bat Gloria
Sra. Nohemi Bar Esther
Jaim Yosef Ben Esther
Sr. Alberto Girado Lobo  
Sr.Sixto hijo de Juana
Sr. Fabio Camacho
Matitiahu Ben Katerine
Sr.Alfonso Rojas 
Avraham Moshe ben Miriam 
Sebastián Ben Rujama 
Sr.Zevulón ben Alicia 
Sr Aaron Ben Sara
David Gabriel Ben Farida
Sr. Soto Forero Hijo de Isabel
Sr. Moshe ben Avraham
David ben Maira


Leiluy Nishmatam ( Y por la Elevación de las  Almas) de:


 MARAN HAGON HARAV MORDEJAI TZEMAJ  ELIYAHU BEN MAZAL TOV ZT''L
MARAN HAMEKUBAL HARAV NISSIM PERETZ ZT''L
HaRab Jaim  David Ben Shraga Fievel Zukervar  ZT''L
Maran HaraB HaGaon  Jaim Pinjas Scheinberg ZT''L
Sr. Rafael Oriz Peña Z''L
Sr. Eliecer David Ben Aura Esther  Z''L
Harab Amram Horowitz ZT''L
Sr. Martín Lindarte Z''L
Sr. Miguiel Avila Z''L
Sr.Carlos Ben Maria  Z''L
Sr. Julio Wasserman Z''L
Iyov Ben Avraham Z''L
Sr.  Epifanio Enrique  Ben Amada Z''L
Sr. Roberto Ben Blanca  Z''L
Sr. Mario Gil Ben Graciela Z''L
Sr. Anibal Ben Clemencia Z''L

Sra Aura Ester bat Ana Z''L
Rabanit Bat Sheba Kanievsky, Z”L
Sra. Guillermina Hija de Benigna z''L
Sra. Etelvina Bat Marcelina Z''L
Sra. Margalit Bat Sara
Sra. Dora Bat Juana Z''L
Sra. Flor Lucila Cortes Bat Sara Z´´L
Sra. Maira Maldonado Z''L
 ADAEL BEN  ELIYAHU  Z"L
YAFFA BAT SARA  Z"L   
 

Refua shelema ve Hatzlaja be Kol Maase Yadenu:
Asher Amram Ben Avraham

* Si desea dedicar este envio de Torah, por la pronta recuparacion de un familiar o un amigo o en recuerdo del alma de algun ser querido, por favor envienos un correo a comhebrea@gmail.com con el nombre de la persona y el nombre de su Madre. 

Horario del Encendido de Velas para SHABAT en Bogotà,Barranquilla y Cali ,Colombia
Bogotá:
FechaHora    
Viernes, 04 Mayo, 2012Encendido de velas a las: 17:44
Shabat, 05 Mayo, 2012Shabat concluye: 18:34

 Barranquilla:
FechaHora    
Viernes, 04 Mayo, 2012Encendido de velas a las: 17:55
Shabat, 05 Mayo, 2012Shabat concluye: 18:46

Cali:
FechaHora    
Viernes, 04 Mayo, 2012Encendido de velas a las: 17:52
Shabat, 05 Mayo, 2012Shabat concluye: 18:42

Honrar al Shabat encendiendo velas 18 minutos antes de la puesta del sol del viernes.Este mandamiento único, confiado a la mujer judía, es rico en significados y contenidos.
Es muy importante saber la hora exacta del encendido de velas, ya que bajo ninguna circunstancia esta permitido encenderlas después de la puesta del sol

Resumen de la Perashiot


Halajot de Ajarei Mot y Kedoshim 

Por Rav Daniel Shmuels

La Perashá de Ajarei Mot tiene 2 Mitzvot positivas y 26 negativas:
-Los sacerdotes no pueden ingresar al Templo todo el tiempo, sólo lo pueden hacer para llevar a cabo Servicio en él, y mucho menos alguien que no sea sacerdote (16:2).-
-El Servicio del Templo en Yom Kipur (16:3).+
-No llevar a cabo sacrificios rituales fuera del patio del Templo (17:3,4).-
-Cubrir la sangre después del asesinato ritual (17:13).+
-No tener placer con aquellos que están prohibidos (18:6).-
-No tener relaciones con el propio padre (18:7).-
-No tener relaciones con la propia madre (18:7).-
-No tener relaciones con la esposa del propio padre aún cuando no sea la propia madre (18:8).-
-No tener relaciones con la hermana sin importar que clase de hermana sea (18:9).-
-No tener relaciones con la hija del propio hijo (18:10).-
-No tener relaciones con la hija de la propia hija (18:10).-
-No tener relaciones con la hija propia (18:10).-
-No tener relaciones con la hermana del propio hijo por parte del padre quien es la hija  de la esposa del propio padre (18:11).-
-No tener relaciones con la hermana del propio padre (18:12).-
-No tener relaciones con la hermana de la propia madre (18:13).-
-No tener relaciones con el hermano del propio padre (18:14).-
-No tener relaciones con la esposa del hermano del propio padre (18:14).-
-No tener relaciones con la esposa del hijo propio (18:15).-
-No tener relaciones con la esposa del propio hermano (18:16).-
-No tener relaciones tanto con madre como con su hija (18:17).-
-No tener relaciones tanto con la madre como con la hija de su hijo (18:17).-
-No tener relaciones tanto con la madre como con la hija de su hija (18:17).-
-No tener relaciones con dos hermanas mientras ambas estén vivas (18:18).-
-No tener relaciones con una mujer que esté menstruando (18:19).-
-No dar ninguno de sus propios hijos a idolatría a Molej (18:21).-
-Un hombre no puede tener relaciones con otro hombre (18:22).-
-Un hombre no puede tener relaciones con un animal (18:23).-
-Un hombre no puede tener relaciones con una bestia (18:23).-

La Perashá de Kedoshim contiene un total de 51 Mitzvot. 13 positivas y 38 negativas.

-Temer a padre y madre (19:3).+
-No hacer idolatría en pensamiento, discurso y ni siquiera observarla (19:4).-
-No hacer un ídolo para uno o para otra persona (19:4).-
-No comer la carne restante de los sacrificios después del tiempo establecido (19:6,8).-
-Dejar los finales del campo propio para los pobres (19:10).+
-No cosechar los finales del campo propio (19:9).-
-Dejar espigueo para el pobre (19:10).+
-No recolectar los tallos de los granos que cayeron durante la cosecha (19:9).-
-Dejar el final de un viñedo para el pobre (19:10).+
-No cosechar el final de un viñedo (19:10).-
-Dejar las uvas caídas en un viñedo para el pobre (19:10).+
-No recolectar las uvas caídas de un viñedo (19:10).-
-No robar dinero (19:11).-
-No negar poseer algo de valor que le pertenece a otra persona (19:11).-
-No jurar sobre la falsa negación acerca de algo de valor (19:11).-
-No jurar falsamente (19:12).-
-No retener la propiedad ajena (19:13).-
-No robar (19:13).-
-No demorar el pago de un empleado (19:13).-
-No maldecir a ningún judío (19:14).-
-No dar un consejo engañoso (19:14).-
-No pervertir la justicia en un juicio civil (19:15).-
-No honrar a una persona eminente en un juicio (19:15).-
-Un juez debe enjuiciar correctamente (19:15).+
-No chismosear (19:16).-
-No pararse de brazos cruzados sobre la sangre de otro (19:16).-
-No odiar a ningún judío (19:17).-
-Reprender a un judío que no se conduce apropiadamente (19:17).+
-No avergonzar a otro judío (19:17).-
-No tomar venganza (19:18).-
-No guardar rencor (19:18).-
-Amar a todo judío (19:18).+
-No aparear un animal con otro que no sea de la misma especie (19:19).-
-No sembrar semillas de diferentes clases en ningún lado de la tierra de Israel o injertar un árbol con una especie diferente (19:19).-
-No comer lo producido por un árbol durante sus primeros tres años (19:23).-
-Las leyes de la fruta del cuarto año de un árbol (19:23,24).+
-No comer ni beber como un glotón (19:26).-
-No practicar adivinación (19:26).-
-No conjurar (19:26)-
-No remover el pelo de las esquinas de la cabeza (19:27).-
-No destruir las extremidades de la barba (19:27).-
-No hacerse un tatuaje en la piel (19:28).-
-Respetar el Templo (19:30).+
-No hacer brujería (19:31).-
-No hacer magia (yidoni) (19:31).-
-Honrar a los sabios de la Tora (19:32).+
-No engañar con las medidas (19:35).-
-Hacer escalas, pesas y medidas apropiadas (19:36).+
-No maldecir a padre o madre (20:9).-
-Quemar a una persona que ha sido sentenciada a muerte al fuego (20:14).+
-No seguir los caminos de las naciones no judías (20:23).-

Ajare Mot:

Luego de la muerte de Nadav y Abihu, hijos de Aharón, a causa de su servicio incorrecto en el Santuario, Hashem ordena a Aharón que entre una vez por año, en Iom Kipur, en el Kodesh Hakodashim (el Sancta Sanctorum, la parte más santa del Tabernáculo), para expiar por los pecados cometidos por el Pueblo de Israel, incluyendo los de los sacerdotes. Los kohanim (sacerdotes) deberán tener sumo cuidado cuando ingresen al Santuario. En Iom Kipur, el Kohen Gadoldebe acercarse al Kodesh Hakodashim tras ciertos preparativos específicos y vestido con ropas especiales.

La Torá ordena a los israelitas observar por todas las generaciones el día de Iom Kipur. Este día, el décimo del séptimo mes, esta prohibido comer, beber, untarse (con cremas y cosméticos), usar calzado de cuero, lavarse y mantener relaciones maritales. Cada miembro de la casa de Israel deberá afligirse por medio del ayuno y arrepentirse de sus malas acciones. La Torá prohíbe ingerir carne de un animal no faenado de acuerdo a la ley judía así como ingerir sangre. Se advierte a los judíos que deben mantener un alto nivel moral como pueblo elegido de Di-s y alejarse de toda práctica malvada común en Egipto. Se prohíbe el incesto, las relaciones maritales durante el ciclo mensual de la mujer, la homosexualidad, la bestialidad y los sacrificios de niños. Se convoca a toda la nación a comportarse con santidad y a no profanarse cometiendo esas transgresiones a fin de tener el mérito de vivir en la Tierra de Israel.

Kedoshim:
Comienza esta sección con los preceptos que los hijos de Israel deben cumplir para ser kedoshim, o sea tener un elevado nivel de santidad. Se prohíbe adorar ídolos, robar, negar que uno robo, jurar en falso, retener propiedad ajena, retrasarse en el pago a un empleado, odiar o maldecir a otro judío (especialmente grave cuando se trata de los padres), hablar chismes, poner un obstáculo físico o espiritual frente a otro (impidiendo que cumpla un mandamiento), pervertir la justicia, no actuar en ayuda de un semejante que se encuentra en peligro, avergonzar a otro, ejercer venganza, guardar rencor, realizar mezclas irregulares como por ejemplo en animales o en prendas, las que no deben tener mezcla de lana y lino, cosechar un árbol durante sus tres primeros años, embriagarse, practicar brujería, afeitarse barba y patillas, efectuarse tatuajes en la piel, etc.

Las mitzvot positivas son: respetar a los padres y ancianos, respetar el Shabat, dejar parte de la cosecha para los pobres, amar al prójimo, comer frutas de un árbol en su cuarto año en Jerusalem, respetar el Bet Hamikdash, respetar a maestros y rabinos, a ciegos y a sordos. La vida familiar debe ser sagrada. No se debe imitar el comportamiento de otros pueblos, a fin de tener el mérito de poseer la Tierra de Israel. Se debe cumplir con el kashrut (alimentos aptos) y mantener el status separado y particular del pueblo judío.

VIDA Y MUERTE 
“Y cuidaréis Mis leyes y Mis mandamientos, los cuales habrá de cumplir la persona para que viva con ellos” (Vaikrá/Levítico 18:5)

Las mitzvot de la Torá fueron dadas por respeto a la vida, no a la muerte. Nosotros generalmente aceptamos que el concepto demesirat nefesh, auto-sacrificio, es una referencia a alguien que está preparado para entregar su vida por Hashem. Rab Schaj Z´L explica que esa no es la intención de la Torá. Antes bien, mesirat nefeshestá definido por la devoción de la persona para “vivir” como judío, a pesar de las situaciones de desafío. La Torá valora la vida humana, y demanda que mantengamos una forma de vida de Torá y mitzvot a través de toda nuestra existencia.

Encontramos por ejemplo que durante los últimos momentos de su vida, cuando los romanos torturaban a Rabí Akiva, el más grande de los tanaim (sabios de la Mishná), él aceptaba sobre sí el yugo del Cielo a través de la pronunciación del Shemá. El Sabio se extendió en la palabra Ejad, que proclama la Unicidad de D-s, hasta que la partida del alma de su cuerpo coincidió con la pronunciación de esta palabra. Fue un remarcable ejemplo de mesirat nefesh. Uno pensaría que Rabi Akiva estaba demostrando la importancia de entregar la vida en aras del Cielo. Rab Schaj nos dice que Jazal(Nuestros Sabios de bendita memoria) nos dan un mensaje diferente. Ellos puntualizan: “Rabi Akiva se negó a permitir que el debilitante dolor y la tortura le impidieran la recitación del Shemá. A pesar de todo su sufrimiento, él lo pronunció. De aquí inferimos que la prioridad de Rabi Akiva no era entregar su vida para cumplir unamitzvá. Su grandeza fue tal que él se esforzó por continuar viviendo PARA observar las mitzvot a pesar de las terribles condiciones y el dolor a que era sometido.

La obligación de un judío es servir a Hashem y observar la Torá durante toda su vida, aun bajo circunstancias difíciles. Rabi Akiva no murió con mesirat nefesh, vivió con mesirat nefesh. Rab Schaj nos ilumina la mente sobre este punto para que veamos cual debe ser la perspectiva de un verdadero judío de Torá.

(adaptado de Penimim on the Torah)

 LAS MITZVOT NUESTRAS DE CADA DIA

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Vaikrá 19:18)

Todos conocemos esta famosa mitzvá, amar al semejante tanto como nos amamos a nosotros mismos. Rashi (Francia 1040-1105) cita a Rabi Akiva respecto a que ésta es una regla fundamental de la Torá. El Ramban (Najmánides) tiene una interesante explicación sobre ella. Dice que con excepción de ciertos santos individuos, al resto nos es casi imposible sentir literalmente el mismo amor por otros, que el que sentimos por nosotros mismos. De hecho, sabemos que si alguien está en peligro, su propia vida tiene prioridad sobre la del semejante.

Empero, lo que D´s exige de nosotros es querer para otros el mismo grado de éxito y prosperidad que deseamos para nosotros. Sumado a eso, debemos tratar a los demás con el máximo respeto y consideración. Es parte de la naturaleza humana decir que les deseamos a otros lo mejor, pero muy dentro nuestro queremos para ellos menos que para nosotros. La Torá desea que el judío se condicione a sí mismo y supere esa naturaleza; que desee para otros el máximo nivel de éxito como el que quiere para sí.

El Rab David Goldwasser agrega otra hermosa reflexión sobre estamitzvá. En nuestras vidas diarias encontramos muchas clases de gente. Con ciertos tipos de personas, sucede que podemos llegar a amarlas a través de una cierta cuota de esfuerzo y educación. Por ejemplo, simpatizar con el individuo de aspecto abandonado que ingresa en nuestra sinagoga o, tal vez con el que se sienta a nuestro lado y que no exhibe ningún talento ni atributos particularmente especiales. Siendo que parecen tan desafortunados, podemos llegar a quererlos.

Sin embargo, cuando nos encontramos con alguien de talento o dueño de una personalidad carismática, o cierta persona que tiene nuestra capacidad pero hace un mejor trabajo y obtiene más reconocimiento, muchas veces experimentamos un sentimiento de competencia y de envidia. Esa persona que es como nosotros, es más difícil de amar. De ahí que la Torá nos diga: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. Aun si es como tú, no sientas envidia. ¡Amalo!

—–

“Reprender, has de reprender a tu compañero” (Vaikrá 19:17)

Una de las muchas mitzvot en las secciones de esta semana, está la de reprender o amonestar al semejante cuando esté haciendo algo malo. Tan importante como es, es una de las menos correctamente cumplidas. A menudo, no deseamos “involucrarnos” de modo que no decimos nada. Otras veces, somos ásperos y decimos demasiado, hiriendo los sentimientos de la otra persona. con frecuencia la avergonzamos frente a otros. La clave para esta mitzvá es cómo nos gustaría a nosotros ser reprobados.

Si estuviésemos conduciendo con una goma baja, querríamos que alguien nos avisara. Cuando alguien está haciendo algo malo, es una mínima parte tan malo como conducir peligrosamente. Empero, nadie desea ser disminuido o humillado. Y debemos siempre recordar cómo nos sentiríamos nosotros si lo fuéramos.

El Rab David Feinstein dice que la Torá repite la palabra ” Reprender, has de reprender”, para enseñarnos que primero tenemos que reprocharnos a nosotros antes de decir a otros lo que están haciendo mal. Esta es la misma reflexión que mencionamos antes. Para que nuestras palabras sean efectivas, debemos ser sinceros en nuestro intento de perfeccionar al otro, y eso se cumple si también tratamos de de mejorarnos a nosotros mismos.

Si somos cuidadosos acerca de cómo reprender a los demás y lo hacemos con sensibilidad y preocupación por su bienestar, nuestras palabras tendrán el correcto efecto y todos nosotros nos habremos perfeccionado tremendamente.

(Fuentes: Artscroll Stone-Jumash, Jersey Shore)



Probabilidad 50/50

La parashá Ajarei Mot habla acerca del servicio de Iom Kipur que se llevaba a cabo en el Templo Sagrado en Jerusalem. Uno de los momentos más cruciales era cuando dos cabras eran traídas al Templo y se realizaba una lotería a fin de determinar cuál sería ofrecida en el sagrado altar y cuál seria arrojada desde un acantilado a Azazel como “chivo expiatorio”.
El Talmud explica que ambas cabras debían ser idénticas en apariencia, tamaño y valor. No debía haber nada aparente para distinguirlas. Todo se decidiría en base a la lotería, tenían un probabilidad de 50/50 de convertirse en una ofrenda sagrada o de enfrentarse a una espantosa muerte.
Los cabalistas explican que esto simboliza la idea del libre albedrío. En todo momento, actuar correctamente siempre es una decisión de 50/50. Comúnmente ninguno de nosotros tiene deseos de cometer asesinato. Y por el otro lado, es poco probable que estemos dispuestos a abandonar todo y salvar a los niños que mueren de hambre en África. Las opciones reales están confinadas a un punto específico en el cual la elección verdaderamente es 50/50.
La implicancia de esto es que nadie es intrínsecamente justo o malvado, sino que en cada momento elegimos ser – para ese momento – justos o malvados, decidimos crecer o quedarnos estancados. Y luego, el conjunto de todos esos “momentos” es lo que define nuestra posición espiritual y moral.
El rabino Hirsch explica que el solo hecho de entender la idea de las dos cabras nos posiciona en un nivel más elevado. Ya que, a pesar de que el libre albedrío nos otorga un poder enorme, si no sabemos que poseemos este poder, entonces, dejamos que nuestras decisiones “simplemente ocurran”, sin utilizar activamente nuestro libre albedrío.
El Talmud dice: “Mayor que el regalo del libre albedrío, es que Dios nos dijo que tenemos libre albedrío”. De hecho, como aprendemos de las dos cabras, el punto de elección puede marcar la diferencia entre el crecimiento y el estancamiento… entre la vida y la muerte.

El Individuo y el Grupo

El Talmud (Sota 14a) nos instruye sobre la mitzvá de imitar a Dios en todas Sus formas. Tal como Dios viste a los desnudos, visita a los enfermos, consuela a las personas de duelo y entierra a los muertos, así también debemos nosotros emular Su ejemplo. Maimónides (Avelut 14:1) menciona todas las mitzvot anteriores, pero da otra fuente: el mandamiento de la Torá de“ama a tu prójimo como a ti mismo”.
¿Por qué hay dos fuentes para la mitzvá de realizar actos de bondad?
El Midrash (Bereshit Rabá 24:7) relata:
Dijo Rabí Akiva, “Ama a tu prójimo como a ti mismo – esta es una gran regla en la Torá”. Ben Azzai dijo, “Este es el libro de las generaciones del hombre… a imagen de Dios fue creado el hombre” es una gran regla, porque uno no debe decir, “Dado que yo fui avergonzado, así también, debe ser avergonzado mi amigo conmigo. Dado que fui maldecido, así también, mi amigo debe ser maldecido conmigo””.
Rabí Akiva, al igual que Hillel antes que él, vio en este mandamiento, “Ama a tu prójimo como a ti mismo” las bases de toda la Torá. El propósito de toda la Torá, dice Maimónides (Januca 4:14) es traer paz y armonía al mundo, y para lograr esto, uno debe conducirse de tal manera que las cosas que son odiosas y repulsivas para uno no se le hagan a su amigo.
Ben Azzai, sin embargo, temió basar la conducta de una persona hacia otros en sus propios sentimientos subjetivos y hacer que “lo que es odioso para ella” se transforme en el estándar de conducta hacia otros. Siempre hay un peligro de que una persona se vuelva dura e insensible ante la vergüenza o ante los insultos después de numerosas instancias, y por ende, menos sensible ante la necesidad de no humillar o insultar a otros. Por eso, dice Ben Azzai, “en la imagen de Dios fue creado”, es una fuente más inclusiva de los deberes hacia nuestro prójimo.
* * *
Respeto y Honor
A pesar de que ambos versículos parecen aplicar exclusivamente a las relaciones entre el hombre y su prójimo, Rashi (Talmud – Shabat 31a) indica que a Dios también se le llama “nuestro prójimo” y que uno debe relacionarse con Él en paz y armonía. Adicionalmente, la relación entre la propia alma y el cuerpo debe ser armoniosa. “Ama a tu prójimo como a tía mismo” aplica entonces igualmente a todas las relaciones: entre el hombre y Dios, entre el hombre y el hombre y entre el hombre y sí mismo. Y por lo tanto, abarca toda la Torá.
(Rabí Akiva estuvo de acuerdo con Ben Azzai en que la apreciación del valor intrínseco del individuo es crucial, pero sintió que se hacía alusión a esto en las palabras “como a ti mismo”. Una persona primero debe tener un entendimiento adecuado de su propio valor intrínseco para poder cumplir con la mitzvá de relacionarse con su amigo de una forma similar).
Existen dos razones para el respeto que la Torá requiere que mostremos a otros. Uno es comunitario; el otro se enfoca en el individuo. El primero surge del deseo de traer paz y armonía al mundo; el segundo porque cada ser humano merece intrínsecamente respeto y honor como corresponde a alguien que fue creado a imagen de Dios. Por una parte, la Torá se preocupa del individuo y del desarrollo de su imagen Divina; por otra parte la Torá se preocupa de la comunidad, de las interacciones sociales entre la gente.
Algunas veces, estas dos preocupaciones conviven en armonía: lo que es bueno para el individuo es bueno para la comunidad y viceversa. Pero hay momentos donde estos aspectos entran en conflicto, y las necesidades de los individuos entran en conflicto con las necesidades de la comunidad. Algunas veces la comunidad debe ceder ante los individuos, y algunas veces los individuos deben sacrificarse por la comunidad. Este balance entre el individuo y la comunidad es crucial para una observancia apropiada de la Torá y para el desarrollo hacia la perfección.
* * *
Mano Izquierda, Mano Derecha
En la parasha Kedoshim, hay una serie de mitzvot que destacan la importancia del individuo, mientras que al mismo tiempo no pierden de vista la importancia del individuo como parte de la comunidad. Por una parte, la comunidad no se convierte en el valor supremo, robándole al individuo su importancia intrínseca. Al mismo tiempo, el individuo debe reconocer que él no existe en el vacío, que él es un miembro de la sociedad cuyas acciones afectan profundamente a otros.
La Torá nos exhorta, “No divulgues chismes”, respeta la privacidad del individuo. Y también, “No permanezcas silencioso en relación a la sangre de tu prójimo” – debes estar dispuesto a hacer esfuerzos para salvar la vida de otro judío, porque cada judío es un mundo entero.
Al mismo tiempo, no se debe perder de vista la importancia de la unidad y la interacción. Por eso, “No desprecies a tu hermano y te distancies de él albergando sentimientos negativos en tu corazón”, causando de esta forma división en el alma común que une a todos los judíos. Igualmente, la Torá continúa con el mandamiento de reconocer nuestra responsabilidad con otros expresando desaprobación cuando sea necesario. No digas: Yo me preocupo de mis propios asuntos; vive y deja vivir. Tu hermano judío es tu asunto.
El mandamiento, “No tomes venganza” también nos fuerza a reconocer la naturaleza comunitaria del pueblo judío. El Talmud de Jerusalem compara el hecho de tomar venganza de otro judío con alguien que accidentalmente se golpea en su mano izquierda mientras está martillando – ¡y toma el martillo con su mano izquierda herida y le pega a su mano derecha!
* * *
Igual Importancia
Ahora podemos entender la necesidad de las dos fuentes en la Torá para los actos de bondad. Por una parte, uno debe hacer bondad por reconocimiento del valor intrínseco del otro judío, que es un reflejo de la imagen Divina. Adicionalmente, uno debe considerar las ramificaciones de sus acciones en la sociedad, y hacer actos de bondad para promover la paz y armonía en un nivel comunitario.
Estos dos aspectos son fundamentales y cruciales para un servicio Divino apropiado. Los estudiantes de Rabí Akiva – a pesar de haber estudiado de su maestro que “amar al prójimo como a uno mismo” es la base de toda la Torá – no lograron adecuadamente honrar la imagen Divina del otro y tampoco reconocer al otro como socios en el desarrollo de la sociedad.
Nuestro luto sobre su muerte durante este período refuerza nuestro reconocimiento de respeto por nuestro prójimo como la base de nuestra relación con Dios. Debemos apreciar nuestro valor propio como seres humanos creados a imagen de Dios, así como el valor intrínseco de todos nuestros hermanos judíos. Al mismo tiempo, debemos reconocer la igual importancia del grupo y de nuestra necesidad de unirnos pacíficamente y armoniosamente como una comunidad cohesionada.
Un fuego extraño que se enciende
en cada generación...

"Habló el Señor a Moshé después de la muerte de los dos hijos de Aharón, los cuales se acercaron ante la presencia del Señor, presentando un fuego extraño y murieron". (Vaikrá, 16:1)  Así comienza nuestra perashá. Relatándonos un episodio que tuvo lugar no  hacía mucho tiempo atrás -en cuanto a los hechos-, pero que sin duda alguna había dejado su impronta en la vida del pueblo judío todo y en las expectativas de su Sumo Sacerdote (Aharón, hermano mayor de Moshé), cuyos  hijos Nadav y Abihu habían muerto como consecuencia de esta circunstancia  poco común. Pero vayamos a los hechos. ¿Cuándo y por qué tuvo lugar lo aquí escuetamente narrado? El momento en que ocurrió este lamentable suceso, de acuerdo con el texto bíblico, tuvo que ver con un instante festivo, más concretamente durante la "Inaguración del Mishcán", es decir, aquel "Santuario Móvil", antecedente inmediato de lo que sería el "Templo de Jerusalém". Así lo narró la perashá de "Sheminí", a partir del Capítulo 9 de nuestro Jumash de Vaikrá, que describe en detalle los Sacrificios Festivos que tuvieron lugar en aquella ocasión. Dicho Capítulo, concluye con la visión más optimista y el futuro más promisorio que, para un pueblo y su dirigencia, pueda existir. Así lo describe el texto mismo, y no existen palabras para igualar dicha sensación. Veamos: "Entonces Aharón alzó las manos hacia el pueblo y los
bendijo, en seguida descendió del altar, donde había ofrecido la ofrenda por el pecado, y el holocausto y las ofrendas pacíficas. Y Moshé y Aharón entraron en la Tienda de Reunión; después salieron y bendijeron al pueblo. Y apareció la Gloria del Señor a todo el pueblo. Y de la presencia del Señor salió fuego que consumió de sobre el altar el holocausto y los sebos. 
Y como lo viese todo el pueblo, lanzó gritos de júbilo y cayeron sobre sus rostros". (Levítico 9:22-24). 
Así son descriptos los instantes finales de un día "muy especial" como lo fue la inauguración del Santuario: "She-haitá simjá lifné ha Kadosh Baruj Hú keióm shenibreú bó Shamáim va-Arets", día en el cual "El Santo Bendito Él se regocijó, tanto como en el día que creó los Cielos y la Tierra" al decir de nuestros Sabios. Pero, ¿qué ocurrió después? ¿Qué sucedió a la "explosión de júbilo y de alegría", a la bendición pronunciada por Aharón y Moshé? Veamos por favor, la continuación de nuestro texto. Así comienza el
Capítulo 10: "Empero Nadav y Abihu, hijos de Aharón, tomaron cada cual su incensario, y echando en ellos fuego, pusieron sobre él incienso, y ofrecieron ante la presencia del Señor un fuego extraño, que a ellos no les había mandado hacer. Y de la presencia del Señor salió fuego que los devoró; y murieron delante del Señor. Entonces dijo Moshé a Aharón: Esto mismo es lo que habló el Señor, diciendo: He de ser santificado por los que se Me acercan, y delante de todo el pueblo seré tenido en honra. Y Aharón
guardó silencio". 
Y nos agrega nuestra Torá el siguiente dato: "Llamó entonces Moshé a Mishael y Eltsafán, hijos de Uziel, tío de Aharón, y les dijo: 'Acercaos y sacad a vuestros hermanos de delante del Santuario, fuera del campamento'. Ellos, pues, se acercaron, y los sacaron, con sus túnicas puestas fuera del campamento, como había mandado Moshé..." (Levítico 10:1-5).
Hasta aquí el relato de los hechos. Un episodio difícil, duro de comprender y cubierto de interrogantes hasta el día de hoy. Nuestros Sabios -de bendita memoria- intentaron, tras profundo análisis, hallar una explicación ante el dramático suceso. Así lo comentará el autor de Iaarot devash: "Nuestros maestros aseveraron (Talmud Bablí, Eruvín 13) que: 'la muerte de Nadav y Abihú se debió a que enseñaron disposiciones legales (en aparente contradicción. N. de T. )
frente a Moshé, su maestro, y todo aquel que confronta ante su maestro merece ser 'mordido' por la víbora' ". Quiere decir, que merece la muerte. Esta posición nos muestra a Nadav y Abihu en franca rebeldía, lo que los lleva a la pérdida de sus vidas. Otra sin embargo, es la óptica que nos acerca Rashí, en su comentario al versículo: "Rabí Ishmael decía: ingresaron -los dos- en estado de ebriedad al Santuario, y esto lo puedes deducir, pues después de sus muertes, previno a los sacerdotes restantes de apartarse de todo vino y bebida espirituosa, para servir en el Santuario..." Esta posición revela, en principio, una instancia poco común presente en el servicio religioso, a partir de una transgresión -de orden moral- por parte de estos dos hijos de Aharón. El Rabino Shimshon Rafael Hirsch, en su comentario a Levítico entiende que: "Y tomaron los hijos de Aharón...: Dice el texto los hijos de Aharón, para insinuarnos que no le dispensaron respeto a Aharón, y tampoco -Nadav y Abihú- se aconsejaron con Moshé, sino cada cual su inciensario, cada uno
tomó su propia iniciativa sin siquiera consultarlo entre ellos", sostiene Hirsch, basándose en Torat Cohaním (Midrash Halajá de Vaikrá). El Rab. Hirsch sostiene que ellos eran los hijos de Aharón mas no consultaron previamente a su padre; o, precisamente porque eran los hijos del Sumo Sacerdote, estaban seguros de estar eximidos de todo consejo o consulta previa. Y al sentirse en una posición diferencial del resto del pueblo, y, tal vez dando un valor exagerado a sus personalidades, estaban seguros de que bastaba con sus propios criterios. Y sentencia Hirsch:"No hay dudas de que la intencionalidad de ambos era razonablemente buena; pues ellos mismos son denominados "Kerovái" - "Mis
cercanos", aún después de su pecado; y esta buena intención queda reflejada en palabras del comentario que dice: 'Incluso ellos en su profunda alegría (por la inaguración del Santuario), de momento que vieron un fuego nuevo, fueron para agregar más amor al amor' ". Entonces cabe preguntarnos: ¿por qué murieron? También esto responde el
Rabino Hirsch: "En el momento en que toda una nación tiene el mérito de la revelación de D-s y de Su proximidad, no debe predominar la individualidad, el yo... Los sacerdotes de Israel están involucrados en el grupo, y dentro de él, hallan su expresión y su lugar frente al Servicio de D-s... Por tanto, habremos de deducir que dicho 'acercamiento a prender un fuego extraño', conllevaba una transgresión, tanto por 'acercarse' y por el 'sacrificio' en sí..." (Nótese por favor que ambas palabras participan de la misma raíz hebrea: karov = cerca; korbán = sacrificio). Por último veamos la concepción del tema, acerca de la muerte de estos dos sacerdotes, de acuerdo a los sabios del Talmud, que en el Tratado de Sanhedrín, hoja 52 A, comentan: "Se ha enseñado al respecto (la muerte de Nadav y Abihu) que dijo Aba Iosi ben Dostai: 'Del Sancta Sanctorum -Kodesh haKodashím- salieron dos lenguas de fuego que se dividieron en cuatro, y les entraron por las fosas nasales, dos en la nariz de uno y dos en la nariz del otro, y los quemaron. ¿No dice: 'Y los quemó'? ('los' significa a
ellos y a nadie más. ¿A quién se excluye?). A ellos, pero no a sus ropas...' " Una muerte de la "Neshamá" -la espiritualidad- para los sabios del Talmud. Sus ropas quedaron. Una suerte de "muerte en vida". Un "incendio" que habría de "llorar toda la congregación de Israel..." Vidas humanas que se perdieron en la búsqueda del honor, en la persecución de
vanidades o tal vez por suponer que el "mérito de los padres y abuelos" era suficiente para desarrollarse como judíos y tomarse atribuciones como tal. ¡Cuántos de nuestros hermanos, dispersos por doquier, han encendido ese "fuego extraño" que ha consumido sus almas, mas no sus ropas! ¿Cuántos han abandonado el cálido fuego del judaísmo, para buscar abrigo en la triste asimilación de las diásporas? Hay que acercarse -"Krevá"- en palabras del texto, aunque no anteponiendo el abolengo. Hay que sacrificarse -"Korban"-
en palabras textuales, aunque agregando lo mejor de cada uno: saber cuál es nuestro lugar, comprender cuál es nuestro destino -como individuos y como pueblo-, y crecer junto al estudio práctico de nuestra forma de vida, la Torá, escrita por el Todopoderoso "Esh shejorá al gabé esh levaná", al decir de nuestros Sabios, escrita "con un fuego negro sobre un fuego blanco". Todos los matices. Todos los fuegos.
"Un sólo cuerpo"

Nos encontramos en los días de Sefirat Haomer o sea los días que corren entre Pesaj y Shabuot. Está escrito en Vaikrá 23: "Y contareis para vosotros desde el día siguiente al Shabat (se refiere al primer día de Pesaj que también es llamado Shabat), desde el día en el que trajeran el Omer del balanceo, siete semanas completas serán. Hasta el día siguiente del séptimo Shabat contaréis cincuenta días y ofreceréis una oblación nueva para el Eterno". Nuestros Sabios preguntan: ¿Cuál es el sentido de esta cuenta? ¿Para qué debemos contar? Veamos la respuesta del Sefer Hajinuj: "el motivo de la salida de Egipto fue para que recibieran la Torá en el monte de Sinai y la cumplieran y era el mejor bienestar para ellos, más importante aún que salir de la esclavitud a la libertad... por eso debemos contar desde el otro día de Pesaj hasta el día de la entrega de la Torá, para mostrar el deseo de nuestra alma de alcanzar ese día, ya que la cuenta refleja el sentimiento de ansiedad que se posee".

Muchos ejemplos hay al respecto: alguien que está en la cárcel y sabe que en una fecha determinada será liberado, cuenta con exactitud los días que le faltan para poder salir; una novia que fijó su día de bodas no sabe sólo aproximadamente cuántos días faltan para su casamiento, sino que conoce con exactitud los días que aún deben transcurrir, por el deseo de llegar al momento más importante de su vida. El pueblo de Israel salió de la esclavitud a la libertad, pero sabían que la libertad verdadera sólo la alcanzarían en el monte de Sinai al recibir la Torá. Por eso contaron con ansiedad los días que faltaban. Es lo mismo que debe suceder con nosotros en la actualidad, ya que Shabuot no es una fecha histórica de algo que sucedió hace mucho tiempo atrás, sino que año tras año debemos prepararnos para recibir la Torá nuevamente con todo lo que ello implica.

Nuestros Sabios comparan el sentido de esta cuenta con la que realiza la mujer, quien luego de su período menstrual deberá contar siete días para posteriormente concurrir al Mikve y purificarse para su esposo. Debemos contar no sólo siete días, sino siete semanas para llegar a la pureza necesaria para poder recibir la Torá. El pueblo de Israel había llegado en Egipto a 49 grados de impureza. Si descendían un poco más, no existía la posibilidad de salvación. Para ir al encuentro de la Torá, debemos contar 49 días en los que nos elevamos espiritualmente día tras día para poder recibirla. Es por eso que la ofrenda del Omer que se ofrecía al otro día de Pesaj era de cebada: representaba el alimento de un animal. En cambio, al finalizar la cuenta en Shabuot se ofrecía una ofrenda de trigo que representaba el alimento humano. La Torá nos enseña de esta forma la modificación de la persona desde Pesaj hasta Shabuot. Corroboramos el concepto de que la libertad sin Torá es la misma libertad que posee un animal, ya que el hombre es libre sólo cuando acepta la palabra de Hashem en la Torá. Si una vaca en el medio del campo pudiera hablarnos nos diría: "¡Soy libre! ¡Voy hasta dónde quiero y como del pasto en cualquier lugar!". Es la misma libertad que dispone quien vive fuera de la palabra de Di-s. Nuestra misión consiste en luchar para alcanzar el objetivo del ser humano: igualar las cualidades del Creador; ser piadoso y misericordioso como El. Ese objetivo sólo se alcanza con Torá. El término Adam con el que se conoce al ser humano proviene no sólo de que la persona fue creada de la tierra (adamá), sino también del término: "Adamé Laelion" (compararse al Eterno). Por eso, debemos elevarnos en estos días para ser el ser humano que fue creado a imagen y semejanza Divina.
¿Por qué debían esperar tantos días para recibir la Torá? ¿Acaso después del corte del Mar Rojo no se habían elevado lo suficiente? ¡Habían alcanzado el nivel de los profetas de Israel! La persona más sencilla de Israel vio en ese momento lo que el profeta Iejezkel no alcanzó a observar en su visión profética. "¡Éste es mi Hashem y lo enalteceré!", dijeron en ese momento. ¿Por qué debían esperar? La fe que habían alcanzado en ese momento era completa e incluso confiaron íntegramente en Moshe Rabenu: "Y confiaron en Hashem y en Moshe su sirviente" (Shemot 14). Aparentemente, no había nada que impidiera que en ese mismo instante recibieran la Torá. ¿Por qué debieron esperar? La respuesta la encontramos en algo que todos sabemos, pero que es indispensable repetir porque aún no logramos solucionar. Una de las condiciones necesarias para recibir la Torá era que llegaran unidos, cada uno con su corazón pensando en el otro como si se tratara de una sola persona. Así comenta Rashi sobre el versículo "y acampó allí Israel frente al monte" (Shemot 19): "como una sola persona con un sólo corazón". ¿Qué significa esto? Lo podemos ejemplificar diciendo en forma imaginaria que si a alguien le dolía la cabeza, su compañero tomaba una aspirina. ¿Alguno de nosotros tiene ese sentimiento por el prójimo? ¡Ése es el concepto de unión en un sólo cuerpo! Cuando alguien tiene una infección -por ejemplo- en el dedo del pie, puede suceder que le duela la cabeza e incluso que su temperatura se eleve. ¿Por qué? ¡Sólo el dedo está infectado! La respuesta es que se trata de un sólo cuerpo y si el dedo duele, todo el cuerpo está mal. Es lo que sucedió en el pueblo de Israel en el momento de la entrega de la Torá y es el nivel que debemos intentar alcanzar en estos días.

El Talmud en Meguilá 28 comenta que Ribi Zerá decía: "nunca me alegré con el tropiezo del prójimo". ¿Cuál es el mérito de actuar así? ¡Cualquier ser humano racional no se alegra de la desgracia de su compañero! Nuestros Sabios nos explican que el concepto verdadero era que Ribi Zerá no podía estar alegre -aunque algo importante y feliz sucediera en su vida- si existía un tropiezo en el prójimo. La jurisprudencia marca que se deja de decir en la Tefilá una parte de ruegos (Tajanunim) si en el Minián se encuentra un novio. Es posible que los integrantes del Minián ni siquiera conozcan al novio, pero si junto a ellos se encuentra alguien que está de fiesta, deberán compartir con él ese sentimiento, y si no modifican su Tefilá procederán incorrectamente. Es cierto, los Iehudim habían alcanzado el nivel de los profetas al salir del Mar Rojo, pero todavía debían elevar las cualidades humanas y fue lo que alcanzaron en esos 49 días. Sin el buen corazón, sin unión ni compañerismo y sin pensar bien del prójimo, no era posible recibir la Torá.

Sucedió en una oportunidad que un padre y un hijo se presentaron delante de un Rab para que éste realizara un Din Torá sobre una discordia que tenían. El Rab sorprendido de que un padre y un hijo llegaran a ese extremo, escuchó con atención el problema. ¿De qué se trataba? El tema era que había comenzado el invierno y tenían un sólo abrigo. El padre argumentaba ser una persona mayor que por lo tanto sufría más el frío que su joven hijo. El Rab le dio la razón al padre y le preguntó al muchacho en qué basaba su argumento. La respuesta fue: "Yo voy a trabajar a la calle desde la mañana temprano hasta altas horas de la noche. El frío es mucho más intenso a la intemperie que en el hogar donde se encuentra mi padre durante todo el día". El Rab también le dio la razón al joven y sin alternativa, les pidió que regresaran al otro día para ver si Hashem lo iluminaba para encontrar una salida. Esa noche nadie durmió, ni el Rab buscando en sus libros una respuesta, ni el padre y el hijo esperando ansiosos el amanecer. Cuando se presentaron nuevamente delante del Rab, éste les dijo: "Lamentablemente, no encontré la respuesta. Sólo les pido ahora que cada uno de ustedes argumente a favor de la otra parte. Quizás de esa forma Di-s me iluminará". Ambos aceptaron y el padre dijo: "¿Acaso un padre puede tener calor con su abrigo sabiendo que su hijo está corriendo en la calle sufriendo el frío? ¡A él le corresponde el abrigo!". El hijo por su parte comentó: "La Torá iguala el respeto al padre con el respeto a Hashem. Mi padre es anciano, ¡a él le corresponde el abrigo! Por otra parte, yo estoy en continuo movimiento y no sufro el frío como mi padre que al ser más anciano no se moviliza". El Rab, conmovido por lo que escuchaba, les pidió que esperaran. Fue hasta su pieza, trajo su propio abrigo y les dijo: "basta de problemas, les regalo mi abrigo con tal que ambos se alegren". El padre se abrazó con su hijo y no tenían palabras para agradecerle al Rab por su gesto. Cuando se retiraban, el padre se animó a preguntarle al Rab: "¿Por qué no se le ocurrió esta solución el primer día en que vinimos a visitarlo? La respuesta del Rab fue: "Realmente lo pensé, pero al ver que cada uno de ustedes decía que el abrigo le pertenecía, yo también me dije: el abrigo es mío ¿por qué debo regalarlo? Pero al ver hoy que cada uno de ustedes quiere al otro más que a sí mismo, me di cuenta de que bien podía pensar en ustedes y regalarles el abrigo". "Como un sólo hombre y con un sólo corazón". Se trata de un claro ejemplo del nivel que debemos adquirir en estos días.

Esta base fundamental es la que le transmitimos a un joven el día de su Bar Mizva. El término "Ahabá" que significa amor suma numéricamente trece . En el momento en que un joven llega a los trece años y recibe los derechos y obligaciones de cualquier adulto, sus padres deben educarlo con la base de amor a la Torá, a los valores espirituales y por sobre manera a querer a cada uno y uno de Israel como a sí mismo. Pero este precepto fundamental no puede instrumentarse por órdenes, no se puede obligar a nadie a que quiera o que odie a alguien. Depende de su propio corazón. Pero se debe preparar el terreno sacando todo el odio guardado en él; quitando las piedras que están escondidas dentro de sí, ya que un corazón de piedra nunca podrá brindar cariño ni amor. Nuestros Jajamim nos indican el camino por donde alcanzar esta cualidad: la persona por naturaleza es egoísta y cree que todo el mundo le pertenece. A veces critica muchas situaciones que observa, pero cuando él mismo se comporta de esa forma, encuentra los justificativos que le permitan aprobar su actitud. Se trata de dos visiones para un mismo tema, sólo depende de quién sea el protagonista y de eso dependerá la crítica o la aprobación.

El error consiste en pretender siempre sentirse superior al prójimo. En una oportunidad, un maestro le enseñaba las primeras letras a un alumno y le explicó que cuando dos letras "iod" se encuentran una pegada a la otra, representan uno de los nombres de Hashem. El alumno rápidamente buscó en su libro otros ejemplos similares, hasta que encontró al finalizar un versículo lo que se conoce con el nombre de "Sof Pasuk" y que se grafica colocando un punto sobre el otro. El niño confundió los puntos con dos letras "iod" y le mostró a su maestro lo que había descubierto. El maestro le respondió: "Debes saber hijo mío, que para llegar a ser un sabio de Israel deberás tener esta regla fundamental: cuando dos letras "iod" se encuentran pegadas una a la otra y ninguna se enaltece sobre su compañera, ahí podrás encontrar el nombre de Hashem. Pero cuando -como en el ejemplo de "Sof Pasuk"- una sobresalga sobre la otra y sienta que está por encima de ella, que es más inteligente o que tiene mejores condiciones, sólo encontrarás "el final del versículo", o sea, la separación y la diferencia". El precepto de respetar al prójimo sólo se encontrará si nadie se siente superior al otro. De lo contrario será imposible hallarlo".

Pero para llegar a ese nivel, hay que trabajar en la vida en forma continua para corregir las malas cualidades. Si ese trabajo no se realiza, hasta el último instante de la vida perdurarán los errores. O quizás se los llevará aún hacia el mundo venidero. Los Jasidim cuentan que en una oportunidad llegó al tribunal celestial el alma de un carretero que en su vida había sido una persona ignorante y alejada de la Torá. El veredicto fue que debía ir al infierno. Un ángel defensor argumentó que en una oportunidad había arriesgado su vida para detener a uno de los caballos que se habían desbocado y conducían a la carreta hacia un precipicio. "A un Iehudi que actuó de esa forma no se lo puede mandar al infierno", argumentó el ángel. Todos estuvieron de acuerdo, pero por otro lado tampoco se podía enviarlo al paraíso. ¿Qué haría alrededor de almas que estudian Torá y tienen provecho de la Shejiná? ¿Acaso se había preparado para poder disfrutar de ese deleite? El veredicto final fue que el propio carretero determinara lo que prefería y le sería concedido. El carretero no dudó: "Quiero una buena carreta con dos fuertes caballos, que me otorguen un camino llano y sin obstáculos por el que pueda conducir con facilidad...". Quienes conocen el relato comentan que hasta hoy -así termina la fábula- el carretero conduce su carreta con mucho provecho en las condiciones que pidió.

Quizás no comprendamos todo lo que esta historia nos enseña, pero un mensaje claro nos deja: quien no eleva sus aptitudes espirituales al nivel que le corresponde de acuerdo con su capacidad, puede llegar a creer que golpear con un látigo el lomo de un caballo es el placer máximo que puede alcanzar. Será imposible que a esa persona le otorguen en el mundo venidero algo por lo que no se esforzó en este mundo. Nosotros pensamos: ¡Pobre carretero! Nosotros, Baruj Hashem nos identificamos con otro nivel superior. Tenemos una calidad de vida distinta. ¿Es cierto? ¿Acaso el mundo está dividido en dos grandes niveles solamente: el nivel del carretero y el nuestro? Del cero hasta el infinito las categorías son incontables. ¿Quién de nosotros puede decir que alcanzó en su vida el nivel especial para el que estaba preparado? ¿Acaso podemos decir que llegamos al máximo de nuestro potencial espiritual?

En resumen, debemos esforzarnos en mejorar nuestras cualidades para ser dignos de recibir la Torá en Shabuot. Sólo lo podemos hacer siguiendo la receta que el Creador nos dio. En ella se encuentran todas las indicaciones para poder ser lo que el Todopoderoso pretende del ser humano. Estudiemos y pongamos en práctica la receta maravillosa de la Torá.Sólo así lo conseguiremos.
 Juzguemos favorablemente a las demás personas!
La Parashá de esta semana contiene un mandamiento positivo, el cual nosotros muchas veces menospreciamos. El Talmud (Shavuot 30 a) nos trae dos opiniones diferentes sobre el pasuk (versículo), “Juzgarás a tu prójimo con justicia” (Vayikra 19:15). De acuerdo con una opinión, este pasuk se refiere a los jueces. Cuando un caso es presentado en un Din Torá (Juzgado de un caso civil de acuerdo con las leyes de la Torá), el juez tiene que tratar a los litigantes por igual. No puede dejar que un litigante esté de pie mientras que el otro está sentado, dejar a uno hablar mucho mientras que al otro lo hace hablar poco y así con el resto de las cosas. Por otro lado, de acuerdo con la segunda explicación en la Guemará, el pasuk está direccionado a todos los Judíos. La intención del pasuk es decirnos que tenemos que juzgar favorablemente a nuestro prójimo, tenemos que darle el beneficio de la duda.
En otras palabras, “dale a tu amigo el beneficio de la duda” no es una “simple” enseñanza de Pirkei Avot (Eticas de los padres), sino un pasuk explícito de la Torá!. Si vemos a una persona haciendo algo que aparentemente parece algo que no debería estar haciendo, hay un mandamiento Bíblico explícito que nos obliga a darle el beneficio de la duda. Este asunto es algo sobre lo que el Rambam, Rabeinu Yona y Jafetz Jaim incluyen en la Halajá (Ley Judía): Una persona, sobre la cual sabemos que es justa y recta, en el momento en el que la vemos haciendo algo inapropiado, debemos darle el beneficio de la duda. No es algo que hacemos porque somos “bondadosos”, este es un mandamiento positivo de la Torá
Además de cumplir con la Halajá, hay una ventaja que la persona gana al juzgar a su prójimo favorablemente. La manera en la que la persona trata y juzga a su compañero, es exactamente la manera en la cual va a ser juzgada en el cielo. La Mishná (Avot 3:16) enseña que “Nifraín min ha’Adam m’daató v’shelo m’daató”, el hombre recibe su castigo en formas que él sabe y en formas que él no sabe. El Baal Shem Tov (1698-1760) explica la idea de que el hombre va a ser castigado sin su conocimiento (she lo m’daató) de la siguiente manera: Si la persona es testigo de algún incidente del cual su amigo tomó parte y salta a la conclusión de que su amigo es un ladrón, un mentiroso, o una mala persona – el testigo será juzgado de la misma manera en el Mundo de la Verdad. 
Rab. Pam cita la famosa historia de David haMelej (El Rey David), que tomó a Bat Sheva como su esposa. Bat Sheva había sido anteriormente la esposa de Uriá el Jití. (Uriá formaba parte del ejército de David, donde se acostumbraba que los soldados daban a sus mujeres el divorcio antes de salir a la guerra). Aunque Bat Sheva no era técnicamente una mujer casada, nuestros sabios hacen notar que este no fue un acto propio y de la altura de David haMelej.
Natán haNaví, el profeta Natán, fue donde David y le presentó un caso hipotético sobre un hombre pobre y un hombre rico. El hombre pobre sólo tenía una pequeña oveja, mientras que el hombre rico lo tenía todo. De todas formas, el hombre rico vino y le quitó al hombre pobre su única posesión, la ovejita. Natán le preguntó al Rey, cuál sería su juicio para tal situación. “David se enfureció y dijo ‘Mientras D—s viva, el hombre que hizo eso merece la muerte!’” (Shmuel II 12:5), el profeta entonces le respondió: “Tú eres aquel hombre”. El declaró que David sería juzgado de acuerdo con su juicio en el caso hipotético. “La misma espada que proclamaste contra él, vendrá a perseguirte a tí y a los tuyos”.
El Baal Shem Tov dice que este diálogo entre David haMelej y Natán haNaví, es exactamene lo que va a pasar con cada uno de nosotros en el Mundo de la Verdad. Vamos a llegar frente a la Corte Celestial y nos va a ser dado un ‘caso hipotético’ para que juzguemos. Nos van a decir “Tal persona hizo esto y esto, desecró el nombre de D—s, no fue honesto, y así, muchas cosas más. Cuál es su destino?”. Nosotros vamos a mostrar una justa indignación y a ofrecer todos los castigos apropiados para esa tal persona. Lo vamos a proclamar merecedor de un duro castigo. Y después de eso, nos van a mostrar como nosotros tuvimos todas esas faltas y nosotros mismos declaramos nuestro propio destino.
Ese es el resultado de no querer darle a los otros el beneficio de la duda. Ese tipo de actitud, a final de cuentas, va a volver persiguiéndonos. Este es el significado de la Mishná de que una persona va a ser castigada ‘sin su conocimiento’. No nos hubiéramos imaginado que esta particular característica personal nuestra, es la que nos va a perseguir al final y decidir nuestro destino.
La Guemará (Shabat 127b) escribe que “uno que juzga favorablemente a su prójimo, también va a ser juzgado favorablemente”. Es algo más que “ojo por ojo”, esta es simplemente la manera en la que ocurre. La forma en la que nosotros juzgamos a los otros – las mismas palabras, el mismo punto de vista – va a ser la forma en la cual vamos a ser juzgados.

La próxima vez que tengamos una duda sobre una persona, vamos a intentar no saltar a conclusiones. Es muy sabido que las personas generalmente saltan rápidamente a conclusiones, especialmente cuando se trata de personas más distinguidas de la comunidad – los Rabinos, estudiosos de la Torá, los líderes comunitarios. Mientras más “grande” una persona es, más las personas van a saltar a conclusiones opuestas en vez de darles el beneficio de la duda. Y tenemos que tener mucho cuidado con esto, ya que algún día, D—s no quiera, esta tendencia nos va a perseguir para acusarnos.

PERASHAT AJARÉ MOT-KEDOSHIM

“... amarás a tu prójimo como a tí mismo; Yo soy el Eterno. (Vaikrá 19:18)
En este enunciado está contenida la esencia misma de todos los mandamientos de la Torá.[i] En una ocasión llegó un gentil con Hilel para que le explicara toda la Torá mientras estaba parado en un pié, él le respondió: “No hagas a tu prójimo lo que no quieres que te hagan a ti. Esto, es toda la Torá, el resto es comentario; ahora ve y aprende”.[ii]
Nos encontramos en los días del Omer, cada uno de los cuarenta y nueve días que contamos desde Pésaj hasta Shabuot, es una oportunidad que tenemos para mejorar un rasgo de nuestro carácter y así poder recibir de Hashem su tesoro más valioso, la Torá.
Una de las condiciones que necesitaba el Am Israel para recibir la Torá era que llegaran unidos, cada uno con su corazón pensando en el otro como si se tratara de una sola persona. Y acampó allí Israel frente al Monte[iii] como una sola persona con un sólo corazón.
Un pueblerino salió en su carreta a comprar vino a la ciudad, la cosecha había resultado muy productiva y quería celebrarlo. Entró al establecimiento y solicitó al vendedor que llenara su barril con el mejor de sus vinos. El precio era excesivo, pero la ocasión lo ameritaba. El provinciano salió del local silbando de alegría. Cuando llegó a su casa, cargó el barril y se percató que no pesaba, lo revisó y se encontró que estaba vacío. “¡Cómo pude ser tan tonto!” pensó. “Seguramente el vendedor hizo como que lo llenaba y no vertió nada. ¡Cree que es tan fácil engañarme…!” Se subió a la carreta y regresó a la ciudad. Entró al local y comenzó a gritar. El vendedor no sabía lo que estaba sucediendo: “Señor, yo surtí el vino tal como usted lo pidió”. El hombre seguía gritando: “¡Acaso crees que soy tonto! ¡Sal a ver el barril, está completamente vacío!”. El dependiente salió y en cuanto vio el barril entendió todo. “Venga por favor, observe el pavimento. Mire como todo el camino que usted recorrió está marcado por las gotas de vino. Lo que pasa es que los anillos de su barril están flojos, lo que provoca que las tablas de su barril estén ligeramente separadas, si las duelas no están herméticamente unidas, todo lo que usted vierta allí dentro, se perderá”.        
El vino es la Torá. La barrica es Klal Israel. Cada duela representa a cada uno de nosotros. Para que la Torá, las Mitzvot y Maasim Tobim se conserven intactos, necesitamos que el fleje (Unión, aprecio, empatía, respeto, comprensión, altruismo) que une a las maderas (nosotros), nos mantenga fuertemente unidos. Mientras no aflojemos en estos conceptos, no existirá fuerza que nos pueda separar de la Torá y por ende de Hashem. El pueblo judío es un sólo cuerpo y precisamente en el cuerpo humano cuando uno de sus miembros enferma, el resto del organismo debe buscar la solución, ya que de lo contrario todo el cuerpo sufrirá las consecuencias.
  En una ciudad vivían dos Yehudim que eran muy buenos amigos. Un día, se desató una fuerte discusión entre los dirigentes de la localidad, esto provocó fuertes enfrentamientos y la ciudad quedó dividida en dos; los amigos quedaron separados por una atrincherada frontera. Un día, uno de ellos fue capturado injustamente bajo la sospecha de espionaje, en pocos días se decretó la ejecución del acusado en la plaza central, para que sirviera como ejemplo de lo que sucede a quien ose traicionar al rey. Un día antes de la ejecución, el fiscal preguntó al convicto si tenía una última petición; el sentenciado solicitó hablar privadamente con el rey, el pedido le fue concedido y cuando estuvo frente al monarca le dijo: “Majestad; comprendo que a estas alturas ya no puedo hacer nada para defenderme, sé que voy ser ejecutado, si  lo hace ahora, mis hijos quedarán pobres de por vida, solicito me sea concedido regresar a mi hogar para cobrar las sumas que se me adeudan. Le prometo que una vez que haya tomado las medidas para la seguridad de mi familia, volveré para que se lleve a cabo su mandato”.
“¿Crees que soy tonto?” preguntó con enfado el rey. “Si te dejo en libertad, ¡nunca volverás!”. El acusado pensó un momento y respondió: “Tengo en esta ciudad un buen amigo que ocuparía mi lugar hasta mi regreso”. El rey pensó: “¿Acaso existe algún  hombre esté dispuesto a entregar su vida por otro? ¡Eso tengo que verlo!”. Suspendió la ejecución y citaron al supuesto amigo. En cuanto se hizo presente le preguntó: “¿En realidad, estarías dispuesto a ocupar el lugar de este hombre?”. El amigo lo afirmó y dijo: “No sólo estoy dispuesto a ocupar su lugar, sino también a sufrir la sentencia en caso de que no regrese”. El rey no podía creer lo que estaba escuchando, sin embargo decidió continuar para demostrarlo y el preso fue liberado. Pasó el plazo convenido y el amigo no apareció; el rey mandó llamar al prisionero y le dijo: “¿Acaso pensaste que ese hombre regresaría? ¡Pagarás caro tu ingenuidad, serás ejecutado!”.”Su majestad” dijo con seguridad, “me someto a recibir el castigo de mi amigo”.
La noticia fue promulgada. Toda la gente se congregaba en la plaza pública, el verdugo esperaba expectante la orden del rey. El monarca dio la señal al verdugo y cuando se disponía a ejecutar, el “fugitivo” apareció y de prisa empujó al “condenado” y se puso debajo del ejecutor diciendo: “¡de prisa, cumple con tu misión!”, el otro se levantó y comenzó a empujar a su amigo sacándolo del patíbulo mientras le gritaba al verdugo “¡Vamos, ejecuta!”, los dos forcejeaban y discutían, el verdugo no sabía qué hacer. El rey asombrado observaba y finalmente dictaminó: “¡Detengan todo! ¡Traigan ante mí a esos dos hombres!”. En cuanto estuvieron frente al rey les exigió una explicación.
Cada uno argumentaba que era a él a quien debían ejecutar ya que preferían entregar su vida, antes de permitir la injusta muerte del amigo. El rey los escuchaba con asombro y finalmente les dijo: “Al principio pensé que se trataba de una farsa. Nunca he visto una amistad tan auténtica, sobre ustedes se puede decir que son amigos hasta la muerte, estoy dispuesto a indultarlos con la condición de que me acepten como el tercero en el grupo, déjenme compartir con ustedes el privilegio de tener amigos de verdad…
El versículo de: “amarás a tu prójimo”, termina diciendo: “Yo soy Hashem”. El sentido de unidad es tan valioso ante los Ojos de Hashem, que rompe cualquier decreto que haya en contra de personas que vivan en unidad. Si alguien quisiera romper un saco lleno de nueces al mismo tiempo, no podrá hacerlo, pero podrá romper una por una individualmente. Cuando Hashem observa que hay personas que se quieren de verdad, Él quiere compartir esta amistad y les pide, como en nuestro ejemplo, ser el tercero en el grupo. Al entrar en la sociedad, rompe todas las acusaciones en contra de los socios. Kol Israel Arebim Ze la Ze (Cada uno de los integrantes del pueblo de Israel es garante del otro). [iv] © Musarito semanal
“Amar a otra persona es el mejor camino para amar a Hashem".[v]

Leiluy Nishmat de: Yosef ben Zekíe, Z”L y Yemil ben Letife, Z”L


[i] Torat Kohanim 19:45
[ii] Shabat 31a
[iii]  Shemot 19
[iv] Shebuot 39a
[v] Rabí Israel Báal Shem Tob
 
Preparando las valijas
No, no nos vamos de vacaciones. Imaginemos por un momento que estamos viviendo en los tiempos que existía la esclavitud. Y nosotros, somos uno de los esclavos que está en un campo realizando duras tareas. El sol pegaba muy fuerte sobre el cuello y calentaba todo el cuerpo que transpiraba y transpiraba. Todo nuestro pensamiento gira alrededor de una sola cosa: cuándo llegará el momento en que seremos libres y podremos descansar a la sombra de un árbol, sin depender de las órdenes de nuestro dueño.

Encontramos en el libro “Jinuj” que habla sobre el precepto de la cuenta del Omer: estamos ordenados a contar desde el día siguiente a la fiesta de Pesaj hasta el día de la entrega de la Tora,demostrando el gran deseo, cuánto esperamos que llegue ese valioso día, algo que nuestro corazón palpita, como el esclavo que busca con desesperación un poco de sombra y espera que algún día consiga la libertad. Porque cuando “contamos” estamos haciendo ver que queremos, que deseamos que llegue ese momento… que hay una voluntad fuerte que espera…

El origen de las palabras de “Jinuj” las encontramos en el comentario del “Ran” al final del tratado de Pesajim: en el momento en que Moshe le dice al pueblo que servirán al Bore Olam en ese monte, todos le preguntaron: Moshe Rabenu, ¿cuándo será ese día? A lo que Moshe les contestó: dentro de cincuenta días. Entonces, cada uno de ellos comenzaron a contar por sí solo. De aquí, nuestros jajamim establecieron el precepto de la cuenta del Omer…
Vemos que la cuenta, representa una revalorización de la gran importancia que tiene para el pueblo de Israel su relación con la Tora, en la espera de ese día tan apreciado, el día en el que recibimos la Tora.
Por eso, vamos a ocuparnos de la importancia de la vida de acuerdo a la Tora, en general, y de su estudio, en particular.

En la perasha “Ajare”, leemos: y cuidarán Mis Preceptos y Mis Leyes… para vivir con ellos. Y traduce el Onkelos: vivir con ellos, la vida futura. Y el Jafetz Jaim explica en la introducción de su libro “Mishna Berura” que la traducción de Onkelos quiere mostrarnos que el cuidado de las leyes y el estudio de la Tora son una preparación para nuestra vida en el mundo venidero. Nuestra sagrada Tora es el alimento espiritual del alma. Así como todo ser viviente depende del alimento para su subsistencia, también el alma que llevamos dentro depende del “alimento espiritual”. Y nuestra obligación es proveer ese alimento exclusivamente en nuestra estancia en este mundo, preparar la valija para esa vida eterna que nos espera en el Olam Haba, después de los ciento veinte años... Por eso decimos en la bendición a la Tora: “y la vida que plantó...”, mostrando que Hakadosh Baruj Hu se refiere a una planta, que florecerá, que dará sus frutos para que podamos vivir eternamente en el mundo que también es eterno.

Cuando pensamos en hacer un viaje, lo primero que necesitamos saber es el tiempo que estaremos afuera, qué hace falta preparar de acuerdo a la duración del viaje. Para nuestro viaje, que sabemos que es eterno, no tenemos una noción de esa eternidad. Imaginemos un pajarito que viene una vez cada cincuenta años y saca un granito de tierra de la montaña más alta del mundo, el monte everest, y lo arroja al mar. Si la intención del pajarito es reducir la montaña hasta que el terreno quede aplanado, usando este sistema, nos parece que necesitará para cumplir su propósito millones y millones de años. Si pudiéramos imaginar, tener una idea de lo que es esta cantidad de tiempo, sepamos que la eternidad es mucho más que esto! Cuando el pajarito termine de reducir el monte, todavía no llegamos a lo eterno, con lo que entendemos que prepararnos para ese viaje no resulta tan sencillo.

El párrafo de la bendición de la Tora nos remarca la seriedad que debemos emprender en nuestra preparación y nos da una aproximación a la idea de que se trata de un viaje muy largo. Entonces, el cuidado de las leyes que están en la Tora nos garantizarán la vida eterna. Y para saber las leyes hay un solo camino: ESTUDIAR, estudiar bien la Tora y cumplirla durante nuestra vida en este mundo. Toda nuestra riqueza en el mundo venidero, en el cual los justos disfrutan de una verdadera satisfacción y de un placer ilimitado, todo depende del estudio de la Tora en nuestra vida del mundo material. Si no aprovechamos el tiempo, “...setenta años, y si son fuertes ochenta años...”, como recita el Tehilim, jas veshalom, el alma puede morir de “hambre”, y su muerte será eterna.
Y entre nosotros puede estar el que piense: es imposible, ¿quién puede preparar un equipaje “espiritual” para el alma para un viaje tan largo?, y esta pregunta, lamentablemente puede traer el abandono y la desesperación, lo alenu.
Y la respuesta a esta pregunta es sencilla: “No y no, a no desesperar!” ¿Podemos imaginar cuántos preceptos podemos cumplir en el transcurso de unos minutos? Y más, sabiendo que el estudio de la Tora tiene un valor equivalente a todos los preceptos juntos!...

El Gaon de Vilna nos recuerda una frase del Talmud Ierushalmi que expresa que cada palabra que decimos cuando estudiamos Tora se considera un precepto más... Y el Jafetz Jaim agrega que una persona, mientras estudia Tora, puede cumplir aproximadamente doscientos preceptos por minuto..., que son las palabras que puede llegar a decir.

Si queremos saber el valor de un minuto de vida, y en especial, de estudio de Tora para el Jafetz Jaim, sigamos adelante. Una vez, se enfermó el rab hagaon Naftali Trop ztz”l. La gravedad de la enfermedad no cedía y los alumnos de la Ieshiva de Radin comenzaron a “donar” méritos provenientes del estudio de la Tora para la curación del rab. Aparte de lo que cada uno intentó aportar de sus estudios, varios de ellos fueron a ver al Jafetz Jaim para que también contribuya con el aporte de algunas horas de su estudio. Sabían que el pedido no sería en vano, ya que el Jafetz Jaim quería mucho a su gran amigo, el rab Trop. Al escuchar la petición, el Jafetz Jaim meditó unos segundos y dijo que estaba dispuesto a donar UN MINUTO de su estudio de Tora. Todos los que escucharon se sorprendieron, por eso el Jafetz Jaim continuó diciendo: ustedes no tienen la menor idea del valor de un minuto de estudio de Tora, y de la enorme recompensa que estoy donando para la curación de mi querido rab!

Estas palabras del Jafetz Jaim provocaron un gran “despertar” en toda la Ieshiva, al comprender el valor de cada instante de estudio de Tora...
Analizando el versículo que dice “y vivirán con ellos” (con los preceptos) aprenderemos más sobre el valor del estudio de la Tora. Rashi explica “y vivirán con ellos”, en el Olam Haba. “Yo Soy Hashem”, Justo y Honesto para pagar las recompensas. De aquí se desprende que el pago por los preceptos se obtiene en el mundo venidero. Y concuerda con lo que está escrito en el tratado de Kidushin (hoja 39b): en este mundo no existe el pago por los preceptos. Pero esta afirmación puede ser discutida: en el libro Devarim (cap.7) la Tora nos dice que Hashem le pagará a los malvados frente a su pérdida, y Rashi explica de acuerdo a la Guemara de Eruvin, que les paga en este mundo, mientras están con vida, a cambio de cualquier premio que puedan merecer en el mundo venidero. Con lo que vemos que sí existe el pago por los preceptos en este mundo, cuando acabamos de decir que no.
El Jafetz Jaim nos aclara, la garantía de Hashem, que nos dará la recompensa, es como un cheque firmado por un rey. Cuando se trata de un monto pequeño, el cheque se puede cobrar en cualquier banco de cualquier pueblo del reino. Pero cuando hablamos de sumas importantes, no cualquier sucursal de banco dispone de esos fondos, hay que presentarse frente al tesoro del rey en la capital del reino, ya que solamente allí se puede obtener semejante suma de dinero.

Así ocurre aquí, una persona justa cumple los preceptos con integridad y con intenciones puras, por eso se hace acreedor a un premio que es imposible pagar en este mundo. Y la razón es muy lógica, no existe en este mundo algo que valga tanto como un precepto “bien” cumplido. Solamente lo encontramos en el Tesoro del Rey, en el Olam Haba. En cambio cuando hablamos de sumas pequeñas, el premio por un precepto cumplido “así nomás” o sin ninguna intención (como por casualidad), esto sí es posible cobrar en este mundo...

Contaban sobre un “Jasid” que fue a ver a su Rebe envuelto en llanto, debido a su situación económica tan comprometida (esto además de estar escrito aquí también lo escuchamos del rab hagaon Shlomo Levinstein Shlita).
Sus hijas habían llegado a la edad de casarse y no tenía un centavo para los gastos. El Rebe le dio su bendición y le ordenó que la primera oportunidad que se le presente de hacer un negocio, no la deje pasar...
Volviendo a su casa, se trataba de un viaje largo, por lo cual tuvo que pasar la noche en un hotel, estaba en el salón del hotel viendo como charlaban unos comerciantes, aparentemente adinerados, sobre los negocios que habían realizado durante el día. Su lenguaje no era del todo apropiado, hacían bromas de mal gusto, se reían a los gritos, y al ver a nuestro amigo, el jasid, uno de ellos creyó encontrar otro motivo para la diversión del grupo.
“Rab iehudi, puede acercarse, y si quiere, también podríamos hacer algún negocio juntos”, le dijo...
El jasid escuchó la palabra “negocio” y se acercó, recordando las órdenes de su Rebe, concretar el primer negocio que se le presente.
El comerciante, sabía que tenía delante una fuente de diversión asegurada. Y le dijo: Tengo en venta mi Olam Haba, y pido por él una suma no muy grande, lo vendo solamente por cien dolares...
El hombre sacó el dinero de su bolsillo, sin pensar en nada, el Rebe le dijo, no desaprovechar la primera transacción que se presente...
Y se realizó la venta, hicieron el respectivo contrato, el recibo de compra, y también firmaron los testigos de la operación, tratando de ocultar las risas. No pretendían engañar al jasid, simplemente se estaban divirtiendo, burlándose de esta persona que no sospechaba de que todo era una diversión...
El jasid llegó a su casa, contó sobre la bendición del Rebe y del negocio que había concretado. Le empezaron a gritar, cómo pudo ser tan tonto, desaprovechar la bendición del Rebe y además pagar cien dolares por el Olam Haba de un hombre que seguramente en su vida estudió Tora.
Por la otra parte, el comerciante también llegó a su casa, y le comentaba a su esposa sobre la diversión que tuvieron con el Jasid. A medida que la esposa escuchaba, se iba poniendo cada vez más seria.
¿Dónde hay un tribunal rabínico?, preguntó. Yo no puedo estar casada con un hombre que vendió su Olam Haba!!! Parecía que hablaba en broma pero no... El hombre vio que no tenía opción y fue a la casa del jasid. Le pidió que le devuelva su Olam Haba, pero el jasid se negaba. Lo compré, decía, y no pienso devolverlo. El comerciante ofreció una gran suma pero el jasid se negaba. El hombre habló con su esposa: “no quiere devolvérmelo”. No importa lo que tengas que pagar, dijo la esposa, o recuperás el Olam Haba, o divorcio...
Nuevamente volvió a la casa del jasid, que le pidió un millón de dolares. “Ustedes los religiosos son unos ladrones”, gritaba, pero, tuvo que pagar...
Más tarde, el hombre fue a ver al Rebe del jasid: ¿Dónde está la justicia?, le preguntó, ayer vendí por cien dolares y hoy compré lo mismo por un millón???

El precio de la mercadería fue establecido por vos, le contestó el Rebe, ayer despreciaste tu Olam Haba, y hasta esos cien dolares fueron demasiados. Hoy sabés que tu futuro matrimonial depende de él, por eso se multiplicó por miles.
Aprovechemos el valor de cada palabra de Tora, y hagamos una buena valija...
HARAV GABRIEL GUIBER

Lekaj Tov.


Leiluy Nishmat  Harav Hagaon Moshe Shlomo Halevi ben David  זצ"ל
  
http://www.judaismohoy.com/article.php?article_id=1193
Este Domingo 06 de Mayo (  empiezando en Motze Shabbat) es PESAJ SHENI
Un año después del Éxodo, Di-s ordenó al Pueblo de Israel traer el Korban Pesaj (Sacrificio Pascual) que debía ser ofrendado en la tarde del 14 de Nisan, y comerlo esa noche, asado sobre el fuego, junto con matzá y hierbas amargas, como habían hecho el año anterior momentos antes de la salida de Egipto. “Había, sin embargo, ciertas personas que se habían vuelto ritualmente impuras a través del contacto con un cuerpo muerto, y no podían, por lo tanto, traer el sacrificio ese día. Se acercaron a Moisés y a Aarón… y dijeron: ¿Por qué debemos ser privados, y no podemos presentar a Di-s nuestra ofrenda, junto a los hijos de Israel? '“(Números 9).
En respuesta a su súplica, Di-s estableció el 14 de Iar como “Segundo Pesaj” (Pesaj Sheni) para cualquier persona que no podía traer la ofrenda en el tiempo designado, el mes anterior. Este día representa así la “segunda oportunidad " alcanzada a través de la teshuvá y demuestra el poder del arrepentimiento y del “retorno”. En las palabras del Rebe Iosef Itzjak de Lubavitch, “El segundo Pesaj significa que nunca esta todo perdido”.
Se acostumbra a comer matzá hoy para recordar el “Segundo Pesaj”

Pesaj Sheni (el Segundo Pesaj) se celebra el 14 de Iyar, un mes después de la víspera de Pesaj.
La Tora relata que, en el primer año, luego del Éxodo, cuando el pueblo judío se estaba preparando para traer el sacrificio de Pesaj: Había(ciertos) hombres que estaban impuros porque (habían tomado contacto con) cadáveres humanos y no podían traer la ofrenda de Pesaj ese día. Fueron a ver a Moisés y dijeron “Estamos impuros (pero) ¿por qué deberíamos mantenernos a distancia, y no traer el sacrificio de D´s en su tiempo? Y Moisés les dijo:”Párense y escuchen lo que D´s les ordenará”.
D´s dijo…”Si hubiere algún hombre impuro o en algún lugar distante (en el día de la ofrenda de Pesaj)…, él sacrificará la ofrenda de Pesaj a D´s, en el segundo mes, en el 14º día al atardecer”.
Todo aquel que no trajera un sacrificio, sea por hallarse impuro o incluso por haber transgredido intencionalmente el deseo de D´s, se le otorgó la oportunidad de compensar esta falla, por medio de la ofrenda en Pesaj Sheni.
Pesaj Sheni enseña que “Nada se pierde para siempre. Nunca es demasiado tarde”.
Nuestra conducta puede ser rectificada. Todo individuo, no importa cuál sea su situación, siempre tiene el potencial de dar un salto hacia delante (que es la traducción literal de la palabra hebrea Pesaj) en su servicio a D´s.
Uno podría preguntarse: ¿Por qué fue instituido un mes después? ¿No podría haber sido mejor para expiar nuestro déficit, en la oportunidad más cercana? Podemos responder esta pregunta comparando las características espirituales de los meses. Nisan es el mes de la revelación, el mes durante el cual D´s reveló Iyar es el mes del esfuerzo individual. Iyar, el auto-refinamiento iniciado por el individuo mismo, tiene que ver con la naturaleza dePesaj Sheni, la festividad en la que a un individuo que no estuvo motivado por Pesaj, se le concede una oportunidad adicional para elevarse.
El concepto de teshuva (arrepentimiento) ayuda a entender otra diferencia entre Pesaj Sheni (7 días en Israel y 8 en la diaspora) y Pesaj Rishon (un dia). Una semana representa el ciclo de cambio que gobierna nuestro mundo material. La experiencia espiritual de Pesaj Rishon requiere una semana completa porque abarca el ciclo de crecimiento y cambio que debe tener lugar dentro del marco de nuestra existencia en el mundo. El sacrificio dePesaj tenía la intención de motivar a cada individuo a dejar su Egipto personal, a realizar una partida radical de su estado espiritual previo y acercarse a un nuevo y más alto nivel de servicio divino. La salida de Egipto es un proceso continuo, no importa cuál sea el nivel alcanzado, la persona no debe permanecer contenta con el nivel obtenido y debemos siempre buscar avanzar más. El potencial divino dentro nuestro es infinito.Por tanto, en el mes de Iyar, el sacrificio traido en Pesaj Rishon se torna insuficiente y es necesario traer otra ofrenda en Pesaj Sheni

HILULA DE RABBI MEIR BAAL HANES.

(14 Iyar 5772 – 06 de mayo 2012)

 
Según una opinión, su nombre era Rabí Nehoray y su sobrenombre era Meir porque alumbraba (Meir) los ojos de los sabios con sus explicaciones.Su mujer se llamaba Beruriá, la hija del Tana Rabí Janina ben Teradión, que era famosa por sus conocimientos de Torá, su sabiduría y buenas acciones. Tuvo dos hijos que murieron a temprana edad, como nos relatan nuestros sabios.
Rabí Meir estaba en la casa de estudios un día sábado, a la hora de la oración de la tarde. Fue entonces cuando murieron sus dos hijos. Beruriá, su madre, los acostó en la cama y los tapó con una cobija.
Al terminar el sábado, Rabí Meir regresó del Bet Hamidrash (casa de estudios) y preguntó a su mujer: “¿Dónde están los dos niños?” Ella contestó: “Fueron al Bet Hamidrash”. Él replicó: “Los estuve esperando en el Bet Hamidrash, pero no los he visto”.
Ella le ofreció comida a su esposo. Rabí Meir volvió a preguntar: “¿Dónde están los dos niños?”, y ella contestó: “A veces van a tal lugar, pero pronto regresarán”.
Beruriá ofreció comida a su esposo. Cuando había dicho la bendición de después de la comida, ella le dijo: “Rabí, tengo que hacerte una pregunta”.
-Habla
-Rabí, hace mucho tiempo vino un hombre y me confió un depósito. Ahora ha vuelto. ¿Tenemos que devolverle su depósito o no?
-Hija mía, el que recibe un depósito está obligado a devolvérselo a su dueño.
-Yo no lo hubiera devuelto, sin habértelo dicho antes.Entonces tomó a su esposo por la mano, lo hizo subir a la recámara, se acercó a la cama, y quitó la cobija que estaba extendida sobre sus dos hijos. Al verlos, Rabí Meir comenzó a llorar y a lamentarse. Beruriá le dijo: “Dios nos los había confiado por cierto tiempo; ahora su dueño los ha vuelto a pedir, ¡qué su nombre sea bendecido!”. En esta forma, su mujer consoló a Rabí Meir (Midrash Mishle 28).
Por sobre todo, colocó, Rabí Meir, el estudio de la Torá al más alto nivel, porque es ella quien educa a la persona, afina su espíritu y da forma a su manera y comportamiento. Y así se expresa en Pirke-Avot Cap. 6:2.
Rabí Meir dice: “Todo aquel que se ocupa de la Torá por la Torá misma, se hace merecedor de muchas cosas, y no sólo ello, sino que el universo entero justifica su existencia por él. Es llamado amigo, amado, que ama al Omnipresente, ama a las criaturas, es revestido de humildad y reverencia, lo prepara para ser justo, piadoso, recto y fiel, lo aleja del pecado y es acercado al mérito, es posible recibir de él, consejo, criterio, intuición y fortaleza, pues fue dicho: “Mío es el consejo y el criterio, intuición soy, mía es la fortaleza”. (Mishle 8:14), le es otorgado el reinado, el dominio y el escrutinio de la Torá, le son revelados secretos de la Torá, se hace como un manantial que fluye sin cesar y como río, que no aminora su curso, tiene recato y paciencia, perdona las ofensas y lo engrandece y eleva por sobre todas sus hechuras”.Como el ocuparse de la Torá es lo más importante, Rabí Meir nos apremia a estudiar, y nos previene de no desatender el estudio: “Sé parco en ocupaciones mundanas y dedícate a la Torá, sé humilde ante todas las personas. Si desatiendes la Torá, tendrás muchos obstáculos opuestos a ti; pero si te ocupas de la Torá, hay una gran recompensa para serte otorgada”. (Pirkei-Avot 4:10).
Rabí Dostay en nombre de Rabí Meir dice: “Todo aquel que olvida una palabra de lo que aprendió, la escritura le considera como si hubiera perdido su alma”. (Pirke-Avot 3:8).No sólo estudiar debe la persona, sino también enseñarla a otro, y el que estudia Torá y no la enseña es considerado: “Que desprecia el verbo de HaShem” (Sanhedrín 99:1).
Cuán odiada es la ignorancia, porque si no hay Torá, no hay educación y respeto, y los ignorantes actúan groseramente, sin pena y vergüenza. Por eso todo el que casa a su hija con un ignorante, es como si la atase y la colocase frente a un león (Pesajim 49:2).
Junto a su gran amor por el estudio de la Torá, nos aconseja no dejar el trabajo a un lado, y así enseña en el Tratado de Kidushin 82:a.
Rabí Meir dice: “debemos enseñar a nuestro hijo un oficio digno, y luego rogar a Aquel que posee la riqueza, pues todos los oficios pueden conseguir que el obrero siga siendo pobre o bien que se enriquezca; ni la pobreza ni la riqueza dependen del oficio, todo depende del mérito del obrero”… Pero agrega: Rabí Nehoray dice: “dejo de lado todos los oficios del mundo, y sólo enseño a mis hijos la Torá, ciencia cuyos frutos se comen en este mundo, pero cuyo capital queda íntegro para el mundo futuro”.
Todas las cualidades que enumeró Rabí Meir en la persona que se ocupara de la Torá por la Torá misma se cristalizaron en él. Era amigo, amado, amó al Omnipresente y amó a las criaturas. Su gran amor por las personas sale a relucir en la siguiente fuente talmúdica:
“Rabí Meir acostumbraba dar una clase, todos los viernes a la noche en la sinagoga de Jamta. Una mujer solía participar, viernes tras viernes, para escuchar las sabias palabras del Rabí. Una vez el Rabí tardó más de la cuenta y la señora regresó a su casa cuando la vela estaba ya apagada.No entrarás a mi casa (dijo el esposo) hasta que vayas y escupas en la cara del Rabí.
Cuando Rabí Meir tuvo conocimiento del asunto, le pidió que escupiera en su ojo para sacarle el “ain hara” (mal de ojo), y que lo repita siete veces consecutivas. Cuando lo hizo, le dijo el Rabí: Ve y dile a tu marido: “Tú me dijiste escupir una vez y yo lo hice siete”. (Ierushalmi Sota 1:4).
Como amaba a las personas no escatimaba esfuerzos para hacer las paces entre el hombre y su prójimo. (Gitin 52:1). Amaba tanto a judíos como gentiles, malos y buenos, porque el santo bendito ama a todas las criaturas.Su amor por Eretz Israel no tenía límites, proclamaba: “Toda clases de plantas crecen en Eretz Israel, y no falta nada en Eretz Israel” (Berajot 36:2).
“Las piedras de Eretz Israel todas son santas” (Kidushin 54:1). Un gran mérito es habitar en Eretz Israel, grande fue su pena cuando tuvo que emigrar a Asia, decía todo aquel que habita en Eretz Israel, la tierra expía sus pecados (Sifri Haazinu).
Antes de su muerte ordenó subir sus restos a Eretz Israel, y hasta el momento de hacerlo habrían de colocarlo a la orilla del mar de Eretz Israel, para que sus aguas tocaran su ataúd (Ierushalmi, Kilayim 9:3).
A pesar de su grandeza, era muy humilde y predicaba a adquirir esta cualidad: “sé humilde ante todas las personas” (Avot 4:10). Cuando discutía con sus condiscípulos a nivel de “Halajá” (ley) decía: “Nunca me dio mi corazón por desentenderme de las palabras de mis compañeros” (Shabat 134:1). Se levantaba en honor a un anciano, por ignorante que fuera (Ierushalmi Bicurim 3:3).Como Rabí Akiva, su maestro, recibía todo evento por malo que sea, con amor y solía decir: “Todo lo que hace el misericordioso es para bien” (Berajot 60:2).
Solía decir Rabí Meir: “Estudia con todo el corazón y con toda el alma, para conocer mis caminos y estar atento a las puertas de la Torá. Guarda mi Torá en tu corazón, y que mi temor esté ante tus ojos. Aparta tu boca del pecado y purifícate y santifícate de tus culpas y las violaciones y estaré contigo en todas partes”. (Berajot 17:1).
En este pensamiento, hablando en nombre de HaShem, nos transmite Rabí Meir un modelo de conducta para cada hijo de la nación hebrea.
La Pishke (alcancía): Historia de Rabí Meir
En muchas alcancías de Tzedaká (caridad) encontramos escrita la frase “por zejut” mérito de Rabí Baal Hanes (El Hacedor de Milagros). Los que pertenecen a las generaciones pasadas seguro lo recuerdan de su niñez en Europa y en los países del norte de África. Casi en cada vivienda judía se encontraba la alcancía de Rabí Meir Baal Hanes.
Hace quinientos años comenzaron mucho de nuestros hermanos judíos a volver a Eretz Israel, lo cuál al principio era un despertar religioso de hombres y mujeres que querían observar en completo la Torá y sus preceptos, y hacer realidad lo que leemos en la Hagada de Pesaj, Leshama Habaa Bil/Ierushalaim (el año que viene en Ierushalaim). Eretz Israel estaba entonces desierta y desolada, pantanos y enfermedades cubrían muchas de sus regiones, era difícil encontrar el sustento y muchos sufrían de hambre.
Los grandes Rabinos – líderes de esta generación Rabí Iosef Caro (El autor del Shuljan Aruj) y Rabí Moshé Alshij – se dieron cuenta de la grave situación que reinaba en el país, por lo cual decidieron abrir una campaña especial dirigiéndose a los judíos de la golá para que, con su aporte monetario, ayudarán a sus hermanos en la tierra de Israel. (Responsas, Yehuda Lael Adas 1era parte Iore Dea, 315) La campaña fue abierta por el “Zejut” (mérito) de Meir Baal Hanes, aunque la halaja (ley) dicta que la obligación de cada persona es preocuparse por los pobres de la ciudad (Baba Metzia 71:1).
Con respecto a los pobres de Eretz Israel la ley es diferente, porque ella, la Tierra Prometida, nos pertenece a todos por igual. Cada judío es considerado habitante de la Tierra ancestral y es ésa la razón por la cual aquellos que no pueden vivir por ahora en Israel tienen la obligación de ayudar a los que si la habitan. Y así fue como los pushkes (alcancías) de tzedaká pro-Israel se encontraban en cada hogar judío de la Diáspora y los Rabinos advirtieron no cambiar esta ordenanza (Jatam Sofer 6ª parte, Cap.27)
Rabí Meir Baal hanes fue el más grande de los Taanitas de la cuarta generación, el más importante de los alumnos de Rabí Akiva. Perteneció al grupo de los últimos cinco alumnos, nuestros maestros del sur (Rabí Meir Yehuda, Rabí Iosi, Rabí Shimón y Rabí Elazar) que “llenaron todo Israel de Torá” (Breshit Raba 61:3), también estudió con Rabí Ishmael. Uno de los maestros de Rabí Meir fue Elisha ben Abuya, conocido con el nombre ajer (el otro). A pesar de que el Rab Elisa ben Abuya había abandonado el camino de la Torá, Rabí Meir siguió sus enseñanzas diciendo: “Una granada comió, la cáscara tiró y su contenido ingirió”.
Después de la rebelión de Bar Kojba, los romanos prohibieron al Sanhedrín el estudio de la Torá y la observancia. Entre las costumbres que prohibieron se encontraba la decisión respecto a la fijación del año y de los meses, o sea, la compaginación del calendario anual. Debido a la persecución por parte de los romanos, Rabí Iehuda ben Baba ordenó por cuestiones de seguridad a Rabí Meir como Rabino y junto con los otros estudiosos que fueron enviados al Asia a cumplir esta costumbres (Meguilá 18:2).
Después de la nefasta época romana, al regresar la tranquilidad al país se formó un consejo bajo la presidencia de Raban shimón ben Gamliel, donde Rabí Natan era el presidente del Sanhedrín y Rabí Meir fue nombrado “jajam” (sabio) (Horaiot 13:2). Por una discusión que se produjo entre Rabí Natan, Rabí Meir y el presidente, tuvo el segundo que abandonar su lugar y volver al emigrar a Asia.
Rabí Meir tuvo un papel importante en la recopilación de la Mishná. Según la tradición, Stam Mishná Rabí Meir (una Mishná sin el nombre del que emitió loa conceptos) pertenece a Rabí Meir
 
Se acostumbra a encender Nerot ( Luminarias) en Honor al Tzadik y separar Tzedaka, así como a hacer una comida Festiva con cánticos.


.:Lag BaÓmerJueves 10 de Mayo 2012 empezado al anochecer del Miercoles
Rabí Meir – El Hacedor de milagros
Rabí Meir fue el más grande de los tanaítas de la cuarta generación, el más importante de los alumnos de Rabí Akiva, pertenece al grupo de sus cinco últimos alumnos, nuestros maestros del sur (Rabí Meir, Rabí Yehuda, Rabí Iosi, Rabí Shimón y Rabí Eleazar) que “llenaron todo Israel de Torá”, (Breshit Raba 61:3), después de los malos edictos romanos, de la rebelión de Bar Kojva, que prohibieron su estudio y su observancia.
Estudió también con Rabí Ishmael. Uno de sus maestros fue Elisha ben Abuya, conocido bajo el nombre “ajer” (el otro), que también después de haber abandonado el camino de la Torá, Rabí Meir siguió escuchando sus enseñanzas, diciendo: “Una granada comió, la cáscara tiró y su contenido ingirió”.
Por cuestiones de seguridad fue Rabí Iehuda ben Baba quien lo ordenó como Rabino, junto a los otros cuatro estudiosos.
En la época de la persecución de los romanos, al prohibirse la intercalación del año, lo enviaron a Asia a realizarlo (Meguilá 18:2).
Después de la nefasta época romana, al regresar la tranquilidad al país, se formó un consejo bajo la presidencia de Raban Shimon ben Gamliel, Rabí Natan era el presidente del Sanhedrín y Rabí Meir fue nombrado jajam (sabio) (Horaiot 13:2). Por una discusión que irrumpió entre Rabí Natan y Rabí Meir y el presidente, tuvo el segundo que abandonar su lugar y emigrar a Asia, pasando allí sus últimos días.
Rabí Meir tuvo un papel importante en la recopilación de la Mishná según la tradición “Stam Mishná Rabí Meir” (una Mishná sin el nombre del que emitió los conceptos), sabido es que pertenece a Rabí Meir (Sanhedrín 86:1).
Rabí Meir se destaco por su sagacidad e inteligencia privilegiada, dijeron. “Todo el que ve a Rabí Meir en la casa de estudios, es como si sacase las montañas de su lugar y moliese una con otra”. (Sanhedrín 24:1).
Fue admirado por sus congéneres y por las generaciones que le siguieron. Rabí Iosi ben Jalafta, su compañero, lo presentó ante la gente de Tzipori diciendo: “Un gran hombre, un hombre santo, un hombre modesto” (Ierushalaim Moed Katan (3:5) Resh-Lakish llamó a Rabí Meir: “la boca santa”. (Sanhedrín 23:1).
En la última generación fue colocado en la misma línea que Ezra, el escriba, Hilel y Raban Iojanan ben Zakai (Vaikra Raba 2:11).
A pesar de su grandeza, no ameritó que fuese fijada la ley según su opinión, sobre eso se expresa Rabí Aja bar Janina: Sabido es ante quien dijo: “el mundo fue creado tal que no hay en la generación de Rabí Meir un sabio de su nivel”, y ¿por qué no fijaron la ley como él? Porque sus compañeros no podían precisar sus ideas, ya que sobre algo puro probaba que era impuro por medio de ciento cincuenta argumentos (Eruvin 13:2).
Rabí Meir se destacó también en la Hagadá. Era un gran orador y querido por todas las capas sociales. Su discurso lo dividía en tres partes: Halajá (ley), Hagadá (leyenda) y fábulas, dijeron los sabios. Al morir Rabí Meir desaparecieron los fabulistas (fin de Sota).
Rabí Meir era un escriba. Escribía “rollos de Torá y “megilot”, se destacó en su trabajo, especializándose en la caligrafía, para lo cual él mismo preparaba la tinta.
Conocía las sagradas escrituras de memoria y, una vez, a falta de texto, escribió el rollo de Esther de memoria (Meguilá 18:2).
Sobre su origen y su familia no tenemos conocimientos, lo contrario a sus otros compañeros alumnos de Rabí Akiva, que fueron siempre mencionados con el nombre de su padre. Rabí Meir no fue llamado nunca con el nombre de su padre y nuestras fuentes no lo mencionan.

LAG BAOMER


El día de Lag Baomer es un día de alegría y dicha en honor al tanaíta Rabí Shimon Bar Yojai, lo cual se haya avalado por las autoridades rabínicas, por ello es costumbre incrementar la alegría este día, y por supuesto no se dice tahanun. 

Como es sabido, el día de Lag Baomer conmemora la desaparición física de Rabí Shimon Bar Yojai. Sin embargo, el afamado erudito autor de la obra Shoel Umeshib se pregunta por qué si conmemoramos la muerte del gran tanaíta lo hacemos alegrándonos. Pero en las responsas rabínicasShem Arie escribe que el motivo por el cual nos alegramos este día es, según escribe el Talmud (Shabbat 33b), que el imperio había decretado la pena de muerte sobre Rabí Shimon Bar Yojai y milagrosamente pudo escapar de la espada malvada de los romanos, por ello debemos alegrarnos el día en que falleció como cualquier otro ser humano y no asesinado por los malvados, reconocemos el milagro divino que lo protegió.
En cuanto a la afirmación de que Rabí Shimon Bar Yojai falleció el día deLag Baomer, escribe el Hid”a que en realidad no falleció el día de LagBaomer, es un error afirmar esto. Y demuestra su afirmación citando los escritos de Rabí Shemuel Vital z”l quien se explaya explicando los motivos ocultos de los días del Omer y especialmente de Lag Baomer y en ningún momento cita que este día falleció Rabí Shimon Bar Yojai. Por ello, escribe que la alegría que embarga éste día es básicamente debida a que Rabí Akivá comenzó a enseñar a sus nuevos cinco alumnos quienes volvieron a difundir la Torá en el mundo, lo cual continúa aún en la actualidad alimentando nuestras vidas. 

Asimismo el Peri Hadash escribe que la alegría del Lag Baomer es debida a los alumnos de Rabí Akiba que permanecieron con vida y continuaron difundiendo los conocimientos de la Torá en el mundo. 

Algunos suelen visitar la tumba del tanaíta Rabí Shimon Bar Yojai el día deLag Baomer y dedicarse allí a la lectura de los Tehilim –Salmos- y orar.Y ya dijeron nuestros sabios (Baba Batra 78b) sobre el versículo: “Venid a las cuentas…”  venid a las cuentas del mundo, el perjuicio que ocasiona un precepto ante su recompensa, y el beneficio de un pecado ante la pérdida que crea. O sea, que cada persona debe recapacitar y analizar sus acciones y si estas son aceptadas por el Eterno. Por ello el día de LagBaomer es apropiado visitar la tumba de los grandes justos para que ello nos ayude a determinar la propiedad de nuestro proceder. 

En la obra Sede Hemed  escribe que  el día de Lag Baomer fueron revelados secretos ocultos de la Torá por medio de Rabí Shimon Bar Yojai y por ello nos alegramos este día, y cita que lo mismo afirmaron los eruditos de la ciudad de Tiberia respecto a este día. 

Escribe Rabbenu Hayim Vital z”l (s. XVI) que vio a su maestro, el sagrado Ari z”l visitar la tumba de Rabí Shimon bar Yojai y su hijo Rabí Eleazar el día de Lag Baomer y permaneció allí con su familia por tres días, esto ocurrió en su primera visita desde Egipto (pues el Ari z”l quedó huérfano de padre y fue con su madre a vivir con su tío en Egipto), sin embargo no se –escribe Rabbenu Hayim- si el Ari z”l ya había alcanzado la inmensa sabiduría que posteriormente alcanzó. El gran rabino Yehonatán Sagues z”l  que antes de ir a estudiar con el Ari z”l, este llevó a su hijo pequeño de tres años junto a toda la familia y allí le cortó el cabello como era costumbre hacerlo y dedicaron aquel día a comer y alegrarse. Continúa escribiendo Rabbenu  Hayim Vital z”l que escribió todo esto para señalar que existen fundamentos para esta costumbre.
El gran erudito Rabí Yona Nabon z”l (maestro del gran Hid”a, quien a decir de su alumno no dejó otro comentarista tan ilustrado como él y era considerado uno de los más grandes sabios y cabalistas de Jerusalén y falleció tempranamente a la edad de 47 años, el año 1760) escribió que en la ciudad de Jerusalén se acostumbra a incrementar alegría el día en que se corta por primera vez el cabello al niño, como demostración de cariño al precepto de no rasurar los lados –parietales- de la cabeza, por lo que le dejan al niño las “peot”, como dice el vers. No rasuraréis los lados de vuestras cabezas. 
 
Sea voluntad que el mérito del gran Rabí Shimon bar Yojai y su hijo Rabí Eleazar no acompañe a nosotros y a todo el pueblo de Israel, y ameritemos retornar en Teshuba y presenciar la llegada del ansiado Mashiaj pronto en nuestros días, Amen.
 
¿Quién era Rabí Shimón Bar Iojai? ¿Por qué el día de su fallecimiento es un día de alegría?…
 
Fue uno de los más grandes e importantes Sabios de su generación, la generación del Talmud. Fue un alumno de Rabí Akiba y vivió en Eretz Israel en la época siguiente a la de la destrucción del Beit Hamikdash –el segundo Gran Templo de Jerusalem- cuando los romanos dominaban la Tierra Santa.También fue el autor del libro “Zohar”, base de la Cábala y contenedor de las enseñanzas más profundas de la Torá.

13 AÑOS EN UNA CAVERNA
Durante la época de Rabi Shimón Bar Iojai los romanos emitieron graves decretos contra la población judía. Entre ellos, prohibieron terminantemente el estudio de la Torá. Rabí Shimón, no obstante, no se amilanó ante las posibles graves consecuencias, y solía criticar públicamente la actitud romana.
El invasor, al recibir información acerca de la conducta de Rabí Shimón, lo condenó a muerte. Cuando Rabí Shimón se enteró de ello, tomó a su hijo, Rabí Eliezer y huyó con él a una cueva lejana. Milagrosamente, surgió en ella un arroyo de aguas cristalinas y puras, y junto a ella creció un árbol de algarrobo, elementos con los que saciaron su hambre y su sed.
Durante trece años permanecieron padre e hijo ocultos en la cueva, y allí dedicaron todo su tiempo al estudio de la Torá, hasta que recibieron la noticia de que el Cesar romano había muerto y el peligro había desaparecido.
EL DIA DE SU FALLECIMIENTO –un día de alegría-
Antes de morir, Rabí Shimón, enseñó los mayores secretos de la Torá, dijo a sus discípulos que era éste un día de alegría, y pidió que fuera celebrado así año tras año.
En el presente, en el día de “Lag Baomer” miles de judíos fluyen a Merón (Israel) –lugar donde se encuentra su tumba- y allí cantan, bailan y se alegran, y también encienden fogatas enormes en su recuerdo. En otros lugares los niños se reúnen de a miles y desfilan con carteles y carrozas alusivas, fomentando el amor entre los judíos y la dedicación a sus milenarios valores espirituales.
¿QUÉ NOS ENSEÑA LAG BAOMER?
Lag Baomer nos enseña que debemos amar al prójimo y buscar solo el bien de nuestros semejantes.

LAG BAOMER

Una Fiesta Atípica

"Lag Baómer" es una festividad atípica dentro de las que marca el calendario hebreo. A diferencia de las otras, no se menciona en la Biblia y sus orígenes no aparecen muy claros.
La palabra hebrea "ómer" significa "pequeño manojo de espigas". Es lo que cada Hijo de Israel debía ofrendar en el Templo de Jerusalem el primer día de "Pésaj" (Levítico XXIII, 10-11). Luego, a partir del segundo día de "Pésaj" (Levítico XXIII, 15-16), se contaban 7 semanas completas. Era el llamado "Cómputo del Ómer" ("Sefirat Haómer"). El día 50º se celebraba la fiesta de "Shavuot" ("Jag Hashavuot" = Fiesta de las Semanas), también llamada "Jag Habikurim" (Fiesta de las Primicias), cuando se entregaban en el Templo nuevas ofrendas de los primeros frutos ("bikurim").


"Lag Baómer" significa "el día 33º en el Cómputo del Ómer", ya que según el valor numérico de las letras hebreas, "L" = 30 y "G" =3; por lo tanto, "lag" = 33. La fecha que le corresponde es la del 18 del mes de Iiar.
Desde tiempos muy remotos, rigen para el judío observante, en el Período del "Omer", costumbres propias de los días de duelo, sin que exista para ello una explicación precisa.
Sin embargo, al llegar al día 33º del Cómputo, el duelo se interrumpe: nuevamente se realizan ceremonias de casamiento y sus fiestas respectivas; se encienden fogatas en todo el País de Israel, y en Meirón (Galilea, cerca de Safed), según viejas tradiciones, se lleva a cabo un festejo junto a la tumba de Rabi Shimón Bar Iojái.
En distintos lugares de la Diáspora, se acostumbró por generaciones salir ese día con los alumnos al campo y a los bosques y pasarlo en contacto con la Naturaleza. En la ocasión, se llevaban arcos y flechas y se practicaban distintos juegos.
¿Cuándo adquirió "Lag Baómer" su carácter festivo y por qué causa?.
Una leyenda talmúdica refiere que el gran Rabí Akiva llegó a tener "doce mil pares de alumnos", y que todos murieron en un mismo lapso ... entre "Pesaj" y "Shavuot". Los Gaonitas (jefes de las Academias de Babilonia, siglos VI al XI), mencionan dicha fuente y afirman que, a partir de entonces, se determinó que no se celebraran casamientos durante ese período.
¿"En qué se diferenció, entonces, "Lag Baómer" de los demás días del Cómputo? Un grande de Israel lo explica así: "Afirma una tradición de los Gaonitas Z"L, que en el día de "Lag Baómer" cesó la mortandad, y que por eso también debían dejar de atormentarse".
Cabe inferir de sus palabras que en esa fecha sucedió algo fuera de lo común, razón por la cual se determinó que el día fuera festivo; y así se lo consideró desde tiempos muy remotos.
Dijo Rabí Shimón Bar Iojái:
"Tres dádivas le otorgó el Santo Bendito Sea al Pueblo de Israel, mas ninguna de las tres le llegó exenta de dolores. Ellas son: la Torá, la Tierra de Israel y el Mundo Venidero".
La Rebelión de Bar Cojva.
La opresión creciente, los pesados impuestos y la expulsión de los campesinos de sus tierras, empobrecieron al pueblo de Judea. Los edictos del emperador Adriano, que les prohibían cumplir con los preceptos de su religión, a fin de imponerles la cultura romana, sublevaron a los hijos del país. Muchos de ellos no se resignaron a ver a Jerusalem transformada en ciudad pagana, bajo su nuevo nombre de Elia Capitolina. Y la pretensión de Adriano de construir en el Monte del Templo un santuario dedicado a Júpiter, colmó todas las medidas. Entonces se fueron apalabrando para la rebelión.
La misma estalló en el 132 y duró 3 años, hasta el 135. Su jefe era Shimón Bar Coziba (así llamado por serCoziba su ciudad natal). Los Sabios de Israel apoyaron a los rebeldes, y entre ellos el más ilustre, Rabí Akiva. Se cuenta que fue él quien cambió el nombre de Bar Coziba por el de Bar Cojva (Hijo de la Estrella), inspirándose en el versículo 17 de Números XXIV: "Daraj Cojav MiIaakov" (= "De Iaakov ha salido una estrella"). Rabí Akiva creía que se aproximaba la hora de la Redención. En el Talmud se refiere que cuando veía a Bar Cojva, exclamaba: "¡Éste es el Rey, el Mesías!".
Los numerosos discípulos de Rabí Akiva se plegaron a la insurrección y tomaron parte activa en la lucha. De acuerdo con una tradición popular, los días posteriores a la festividad de "Pésaj" fueron muy duros para los combatientes. Muchos fueron hechos prisioneros o cayeron en los campos de batalla. A ellos alude el Talmudcuando habla de "12 mil pares de alumnos de Rabí Akiva que murieron en ese tiempo". Y tal vez por eso pasó a ser un período de duelo. Según la misma tradición, el día 33º en el Cómputo del "Ómer" se produjo un giro inesperado a favor de los rebeldes. Es posible que los hombres de Bar Cojva hayan logrado ese día reconquistar Jerusalem; y de ahí la explosión de alegría que acompaña a esa fecha.
Rabí Shimón Bar Iojái.
Rabí Shimón Bar Iojái, uno de los discípulos más brillantes de Rabí Akiva, se encontraba también entre los inspiradores de la rebelión. Debió huir de los romanos, que lo perseguían para quitarle la vida, y en torno de su figura se tejieron muchas leyendas. Nuevamente es en el Talmud donde las hallamos registradas. Se dice que él y su hijo vivieron 13 años ocultos en una caverna, hasta que pasó el peligro, y que Rabí Shimón Bar Iojáimurió un día de "Lag Baómer".
Siguiendo una antigua costumbre, se suele honrar la memoria de un grande de Israel yendo a rezar sobre su tumba en los aniversarios de su muerte. De ahí la tradición de reunirse en "Lag Baómer" junto a la tumba deRabí Shimón Bar Iojái, en Meirón. Para algunos Cabalistas, sería ese gran sabio el autor del famoso "Libro del Zóhar", que contiene los fundamentos de la Cábala o "Jojmat Hanistar" (El Saber Oculto).
Por eso, los adeptos a la Cábala y otros judíos devotos realizan en Meirón, en "Lag Baómer", la llamada "Hilulá" (Celebración). Encienden fogatas porque, según una leyenda, al morir Rabí Shimón Bar Iojái su casa se llenó de luz y de un fuego que duró todo ese día. A lo largo de la noche se entonan canciones y plegarias compuestas en honor del gran tanaíta.
En algunas comunidades sefaradíes, las costumbres de duelo propias de los días que transcurren entre "Pésaj" y "Shavuot", suelen hacerse menos severas después de "Lag Baómer".
Salidas al campo.
Arcos y flechas son característicos de "Lag Baómer" en el particular estilo de vida que se constituyó en la Diáspora del Este Europeo y que se reflejó en su literatura.
Ese día, los "melámdim" (maestros elementales) salían de excursión con sus alumnos. Los mismos niños armaban arcos con las ramas de los árboles, y dirigidos por el "Rebe" se ejercitaban en el lanzamiento de las flechas. Estos juegos, y los paseos por campos y bosques, iban acompañados de relatos sobre el heroísmo deBar Cojva y sus hombres.
Fogatas.
En Medinat Israel se festeja "Lag Baómer" con excursiones y competencias deportivas. Pero el carácter propio de la celebración nocturna está dado por miles de fogatas que jóvenes y adultos encienden en toda la extensión del país. Alrededor de las mismas, pasan largas horas cantando y bailando. Hay quienes suponen que esta tradición procede de la antigua costumbre de encender fuegos en lo alto de las montañas, para anunciar a los habitantes de aldeas y poblados el comienzo de un nuevo mes. Y tal vez por el mismo medio se daban a conocer también las victorias en la guerra.
Corte de pelo a los niños.
El día de "Lag Baómer", los Cabalistas discípulos del Arí llevan a Meirón a sus niños que han cumplido 3 años, para cortarles el pelo en ese lugar. Dicha costumbre se suma a otras que expresan la interrupción de los días de duelo dentro del cómputo del "Omer". El corte de pelo es acompañado de un ritual que incluye canciones, danzas y también tortas y vino.
Orígenes de la festividad.
Pese a los usos mencionados, los orígenes de "Lag Baómer" permanecen inciertos. Se supone que el halo de misterio que envuelve a la festividad responde a motivos históricos, ya que el hecho mismo de fijar un día que recordara a los héroes de la rebelión, constituía un desafío y un gesto de resistencia a los opresores, y podía traer consecuencias no deseadas.
También al pueblo mismo debía resultarle conflictiva la celebración de una victoria que terminó siendo efímera.
Las circunstancias habían cambiado. La insurrección reprimida con la mayor crueldad y las duras leyes que le siguieron, no consituían, por cierto, un motivo de alegría. De modo que los orígenes de la festividad quedaron semiocultos, y sólo veladas alusiones aparecen en ciertas leyendas talmúdicas. Ellas se refieren a una grave epidemia que afectó a miles de jóvenes y terminó con sus vidas. La epidemia se interrumpió en el día de "Lag Baómer", y desde entonces ese día se festeja con regocijo.

                   LAG BAOMER SAMEAJ!!!


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CONTINUAMOS ESTE SHABAT CON EL ESTUDIO DEL TERCER CAPITULO PIRKE AVOT ( TRATADO DE NUESTROS PADRES) DICHO ESTUDIO SE HACE DURANTE LOS SHABATOT QUE VAN DESDE LA FINALIZACIÒN DE PESAJ HASTA EL PREVIO A SHAVOUT.
ESTUDIANDO UN CAPITULO CADA SHABAT
El Tratado de los Principios (en hebreo denominado Masejet Avot Pirkei Avot) constituye una obra única en su género dentro del vasto cuerpo de literatura sagrada judía. Bien que formando parte integral de la Mishná, perteneciente al Seder Nezikín, no encarna un compendio de pronunciamientos legales tal como lo son los demás tratados de la Mishná, cuyo propósito principal consiste en definir el marco de acción legal al que está sujeto todo judío. Este tratado, en cambio (bien que, como acertadamente señala el Rabí Ovadia de Bartenura en su comentario inicial, tiene su origen en la revelación divina que tuvo lugar en el Sinaí, igual que el resto de la Mishná), posee un propósito fundamentalmente ético. Ello lo sitúa no en un marco estrictamente legal sino más bien en el contexto de los deberes éticos que el ser humano debe esforzarse por actualizar en su vida. En la Torá ambos imperativos se complementan entre sí, ya que el Creador es el origen único de todo el universo vital del ser humano, ya se trate del marco individual, social o propiamente religioso.
Acerca del valor intrínseco de esta obra nuestros Sabios señalaron en el tratado de Baba Kama (30a): "El hombre que desee convertirse en una persona devota, que cumpla lo que se dice en el tratado de Avot".
Cuándo Se Estudia
Los Pirké Avot se acostumbraron estudiar los sábados por la tarde, después del rezo de la minjá y antes de la seudá shelishit (tercer comida de shabat).
Entre los judíos sefaraditas la costumbre es leer un capítulo de los Pirké Avot en cada uno de los seis shabatot que hay entre la fiesta de Pésaj y la fiesta de Shavuot. El primer shabat después de Pésaj se lee el primer capítulo y el sábado anterior a la festividad de Shavuot se lee el sexto y último capítulo.
Sin embargo, entre los judíos ahskenazim la costumbre es comenzar el shabat posterior a Pésaj finalizando el shabat anterior a Rosh Hashaná. Es por eso que recomienzan el primer capítulo el shabat posterior a la festividad de Shavuot, y si después de haber finalizado por tercera vez el sexto capítulo, solamente quedan tres o cuatro shabatot hasta Rosh Hashaná, entonces los seis capítulos se leen de a dos capítulos por shabat, de acuerdo con la necesidad.
(Selección extraída del libro "Etica del Sinai", por Irving M. Bunim, ©Editorial Yehuda)
* * * *
Para ver el texto completo del Pirke Avot Ingresa a : 

PRÓXIMAS FESTIVIDADES:
Lag BaÓmerJueves 10 de Mayo 2012
.: Yom YerushalayimDomingo 20 de Mayo 2012
.: Érev ShavuotSábado 26 de Mayo 2012
.: Shavuot (Primer día)Domingo 27 de Mayo 2012
.: Shavuot (Segundo día)**Lunes 28 de Mayo 2012



POR FIN EN ESPAÑOL Y EN LA WEB B''H 
LA DICTAMENES SOBRE DIVERSOS TEMAS HALAJICOS SEGUN LA OPINION DE:

  MARAN HAGAON RABENU HARAV OVADIA YOSEF SHELIT''A
  


Yad Ezra                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           V'Shulamit 
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El sitio HalachaYomit.co.il, fue creado el año 2005 y su objetivo principal es la difusión del conocimiento y los valores de la Torá, especialmente en distintos temas de la Halajá, poniendo especial énfasis en citar las fuentes y la forma de dictamen halájico. De esta manera, queda absolutamente claro que nuestra Torá es eterna y no existe complicación o interrogante halájico que no halle respuesta en los primeros escritos rabínicos, los posteriores e incluso los contemporáneos, de cuya sabiduría abrevamos nuestra sed de saber.
Gracias a D-os, en la actualidad este sitio cuenta con cerca de doce mil suscriptores que reciben diariamente su “halajá”, al margen de quienes eventualmente ingresan al sitio para consultar su biblioteca halájica.

Todas las halajot y/o dictámenes halájicos están redactados de acuerdo a la visión de nuestro maestro y gran exégeta de la generación Rabí Ovadiá Yosef, Shlit”a, quien es considerado una de las autoridades rabínicas más autorizadas y aceptadas de las últimas generaciones. Esto, de acuerdo al testimonio de los “geoním” y grandes maestros sefaraditas Rabí Ezra Atie z”l, Rabí Efraím Cohen z”l, Rabí Mordejai Sharabi z”l y muchos otros destacados rabinos.

Parte de las Halajot se obtienen de las distintas obras de Rab Ovadia Yosef, Shlit”a, y en aquellos lugares en los que no aparece su opinión sobre el tema, la Halajá la determinamos según lo que dictamina Marán –Rabbenu Yosef Caro z”l- en el Shuljan Aruj –código de leyes judías- y de acuerdo a la opinión rabínica mayoritaria, como acostumbra a hacerlo nuestro maestro Rabí Ovadiá Yosef, Shlit”a. 
En numerosas ocasiones consultamos directamente a Rab Ovadia la forma en que debíamos dictaminar ciertos temas del sitio, y citamos la respuesta en su nombre.

Las Halajot de este sitio tratan los más diversos temas, desde las legislaciones que rigen al Shabbat hasta lo concerniente a las leyes monetarias, daños y perjuicios, etc. De tal forma que, las personas que se suscriban y lean permanentemente el sitio adquirirán, en un lapso relativamente corto, un conocimiento general de las leyes que rigen la vida cotidiana.
En estos momentos el sitio trata exclusivamente temas halájicos, sin embargo, nos proponemos en un futuro cercano extender la temática a la Parashá –porción semanal de la Torá- e incluso otros temas.

Las Halajot de este sitio están escritas por el nieto de Rabbenu Ovadiá Yosef, Shlit”a, Rab Ya´acob Sasson, Shlit”a, integrante del cuerpo de rabinos del centro de estudios Yehave Da´at.

El sitio en español es responsabilidad de Rabí Itzhak Fadda, Shlit”a, de Argentina, reconocido por su vasta trayectoria rabínica y sus trabajos de traducción en clásicos como Mesilat Yesharim, Derej Hashem, Emuná Ubitajon, etc,

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MARTES : 7:00 PM, Despues de Arvit
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''YESODE HATORAH' VE HAYAHADUT'' 

FUNDAMENTOS DEL JUDAISMO  - SEGUN EL RAMBAM - Rabi Moshe Ben Maimon ( Maimonides)


Jueves: 7:00 PM

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